
La excelsa grabadora argentina interpreta en clave contemporánea una antigua práctica devocional, abordando el tema de la fe y la salud del cuerpo a través de trabajos en collagraph, chine collé y tonergrafía.
Los exvotos son ofrendas que se depositan en lugares de culto para expresar un agradecimiento frente a una plegaria atendida, y van desde una pequeña figurilla de metal hasta una prenda de vestir, siempre que expresen la retribución del fiel a la divinidad.
Zariquiegui organiza sus composiciones en torno a los sentidos de la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto, y a las figuras de San Cayetano, Santa Lucía, Santa Teresa del Niño Jesús, San Jorge, Santa Cecilia y la Virgen de Luján, relacionando el bienestar físico con las potencialidades sensitivas de los artistas. De esta manera, el cruce entre el arte y la devoción popular se podrá disfrutar hasta el 1 de diciembre en las salas del museo.