La cancha Cruyff es la primera de su tipo en el país y fue posible gracias al esfuerzo conjunto de la Secretaría de Hábitat e Inclusión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la Fundación Johan Cruyff y el grupo empresarial Akzonobel Argentina a través de su marca de pinturas Alba.
Desde 1997 la organización liderada por Johan Cruyff, reconocido futbolista holandés, lleva su misión a 16 países en todo el mundo, con más de 200 proyectos que benefician a más de 34.000 niños por semana. “Solos no podemos hacerlo, tenemos que hacerlo juntos”, es el espíritu que contagia su fundador a quienes participan y contribuyen en las acciones impulsadas por la institución que lleva su nombre.
Las iniciativas están destinadas a niños y niñas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad o que tienen discapacidades. La fundación construye “Cruyff Courts” (canchas Cruyff), una nueva versión del campo de fútbol tradicional. Esto surgió como respuesta a las urbanizaciones donde los lugares de esparcimiento comenzaron a desaparecer representando una gran pérdida para los niños. Por ello, la institución comienza a trabajar en la regeneración de estos espacios, concibiéndolos como un lugar de encuentro donde se integran valores fundamentales como el respeto mutuo, la salud, la integración, el desarrollo y el juego en equipo.