Miércoles 10 de Febrero de 2016

Tiempo de Cuaresma

Es un período de 40 días de reflexión, reconciliación, oración y ayuno para prepararse a vivir los misterios del triduo pascual: la pasión, la muerte y la resurrección de Jesucristo.

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Los católicos comienzan la Cuaresma, un período de 40 días de reflexión, reconciliación, oración y ayuno para prepararse a vivir los misterios del triduo pascual: la pasión, la muerte y la resurrección de Jesucristo. La Cuaresma, en el rito romano, inicia con la celebración del Miércoles de Cenizas e invita a los creyentes, a través de la escucha orante, las obras de misericordia y la reconciliación, a la conversión, a una renovación espiritual personal y colectiva, y a disponerse con un corazón abierto a dejarse transformar por la misericordia de Dios.

Uno de los símbolos característicos de la celebración del Miércoles de Cenizas es la imposición de las cenizas, que se obtienen de la incineración de los ramos de olivo bendecidos en el Domingo de Ramos del año anterior, sobre la frente del creyente.



Según el Directorio de la Piedad Popular y la Liturgia (documento de la Congregación para el Culto Divino de la Santa Sede), “el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios”, y recuerda al hombre, su origen y su fin: "Dios formó al hombre con polvo de la tierra" (Gn 2,7); “porque eres polvo y al polvo volverás” (Gn. 3, 19), y lo invita a practicar especialmente en este tiempo la humildad.

El Papa Francisco, en el marco del Jubileo de la Misericordia de este año, propuso para esta Cuaresma reflexionar sobre el fragmento del Evangelio “Misericordia quiero, no sacrificios", con la intención de que “la misericordia divina se irradie en la vida de cada uno” (…) y la fe se traduzca “en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo”.