Impacto acústico

La Agencia de Protección Ambiental, como autoridad de aplicación de la normativa vigente en contaminación acústica, desarrolló el primer mapa de ruido de la CABA. Actualmente trabaja en un plan acústico integral que permitirá disminuir los niveles sonoros de la Ciudad.

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La contaminación acústica es uno de los agentes perjudiciales característicos de los centros urbanos y afecta tanto la salud física como psicológica.

Se denomina ruido a todo sonido no deseado, o aquel capaz de causar daños a la salud de los seres vivos. Desde el punto de vista de la acústica ambiental, se considera como ruido a todo sonido que supere los límites máximos permitidos por la Ley.

El ruido no solo es perjudicial para el oído sino que también puede dañar otras partes de nuestro organismo. La exposición a niveles elevados de ruido puede ocasionar limitaciones en la correcta comunicación oral, pérdida de la inteligibilidad de la palabra y desplazamientos permanentes de los umbrales auditivos de carácter irreversible.

Una diferenciación que puede hacerse del ruido respecto de otros contaminantes, consiste en que éste sólo se constituye como tal en tanto y cuanto está siendo emitido; una vez terminada su emisión no deja huellas en el ambiente.

Principales fuentes de ruido urbano:

  • Tránsito automotor, ferroviario y aéreo.
  • Obras en construcción, públicas o privadas.
  • Eventos deportivos y culturales.
  • Trascendencia de ruido proveniente de locales comerciales.
  • Discotecas, lugares de esparcimientos, etc.
  • Actividades Industriales, talleres, etc.

Con el fin de establecer un marco regulatorio que establezca los límites máximos permitidos de emisión e inmisión, las fuentes se clasifican en fijas (aquellas diseñadas para operar en un lugar determinado) y móviles (capaces de desplazarse).