Ley de Caballería

¿Cómo se llegaba a ser caballero?

Los hijos de los nobles eran educados para ser caballeros. Sus padres los enviaban a los castillos de otros señores para que comenzaran como pajes. Allí las damas les enseñaban buenos modales y un comportamiento gentil.

A los catorce años, los pajes se convertían en escuderos, es decir entraban al servicio de otro caballero. Aprendían sobre las armas, las armaduras, los caballos y el capellán del castillo se ocupaba de que fueran religiosos.

A los veintiún años, el aprendizaje de escudero llegaba a su fin, y si había demostrado buenas aptitudes, era ordenado caballero. El joven pasaba toda una noche rezando en una iglesia y velando sus armas. Por la mañana, el rey y todos sus caballeros se reunían en un salón. Primero ayudaban al escudero a ponerse su armadura, después escuchaban su promesa de servir a Dios y ser un caballero valiente. Finalmente, el escudero se arrodillaba, recibía la bendición de un sacerdote, y el rey le pegaba en la nuca o el cuello con la palma de la mano (pescozada) y le tocaba cada hombro con su espada (espaldarazo) y le decía “Te armo caballero ¡Levántate!”.

Al fin de la ceremonia, ya podía entrar en batalla

Oración para ser armado caballero

Dirigimos a Ti, Señor, nuestras oraciones y Te pedimos que, con Tu mano derecha, bendigas esta espada con la que éste, Tu siervo, desea ser ceñido; que ella defienda iglesias, viudas, huérfanos y a todos Tus siervos; que siembre el terror y el pánico entre los malvados y que actúe con justicia tanto en el ataque como en la defensa.

¿Quiénes no podían ser caballeros?

El rey Alfonso X, el Sabio; que reinó en España entre 1252 y 1284, promulgó una ley que establecía quiénes no estaban autorizados a armarse caballeros. La ley prohibía que los locos o los hombres muy pobres recibieran la orden de caballería. Si de todos modos la recibiesen, serían considerados “caballeros por escarnio”, es decir personas que ofendían y deshonraban la caballería. También eran considerados caballeros por escarnio aquellos que eran armados caballeros por alguien que no tenía el poder para hacerlo. Un caballero por escarnio nunca podía aspirar a convertirse realmente en caballero