La otra problemática es la trata de personas , cuyas víctimas más frecuentes son mujeres, muchas veces menores de edad, que son secuestradas mediante violencia o engaño y son sometidas a la esclavitud y la prostitución. Se les suprime la identidad y se las sustrae de la protección legal.
Uno de los casos más conocidos, particularmente por la incesante y arriesgada lucha que emprendió la madre de la víctima, es el de Marita Verón. Su búsqueda ha revelado la existencia de una red de secuestro de chicas y su posterior sometimiento a la explotación sexual. A raíz de la investigación de este caso se han rescatado varias jóvenes que eran mantenidas prisioneras y obligadas a prostituirse en las eufemísticamente llamadas "whiskerías" que no son otra cosa que prostíbulos. Estos lugares son lugares públicos o por lo menos conocidos donde sus dueños actúan por lo menos con la anuencia y muchas veces la protección de las autoridades.