¿Qué es la glándula tiroides y qué hace?
- Se trata de una glándula con forma de mariposa que está alojada en la base del cuello, a uno y otro lado de la tráquea. Su función es la de sintetizar, almacenar y liberar hormonas, las cuales vuelca en el torrente sanguíneo. Estas hormonas serán capaces de actuar sobre la mayoría de las células del organismo para contribuir a un adecuado funcionamiento de las mismas.
- Cuando la glándula tiroides crece y aumenta su tamaño se denomina bocio.
- Cuando los niveles de hormonas tiroideas en sangre disminuyen se denomina hipotiroidismo, y cuando aumentan hipertiroidismo. Son enfermedades que afectan principalmente a las mujeres, aparecen en cualquier momento de la vida y pueden cursar con síntomas desde muy leves hasta formas severas.
¿Cuáles son los síntomas del hipotiroidismo y el hipertiroidismo?
- Síntomas del hipotiroidismo: decaimiento, fatiga, sueño excesivo, hinchazón, sobrepeso y dificultad para disminuirlo aun realizando dietas estrictas, constipación, piel seca, caída de cabello, uñas quebradizas, alteraciones menstruales. Otros síntomas pueden ser: depresión, pérdida de memoria, calambres. A veces la consulta se produce por la aparición de bocio o por el hallazgo de anemia o de un incremento injustificado en los niveles de colesterol.
- Síntomas de hipertiroidismo: nerviosismo, irritabilidad, latidos rápidos del corazón (taquicardia), pérdida de peso aún con apetito normal o aumentado, sensación de calor aunque la temperatura ambiente no lo justifique, diarreas. Además, un porcentaje de pacientes puede presentarse con síntomas oculares que van desde irritación y ojos saltones hasta compromiso de la visión si no se consulta precozmente.
¿Cómo se diagnostican?
Se recomienda realizar examen físico y un simple análisis de sangre que permitirá confirmar el diagnóstico en la mayoría de los casos.
¿Cómo se tratan?
El médico endocrinólogo indicará un tratamiento adecuado a su diagnóstico.
Nódulos y Cáncer de Tiroides
Los nódulos tiroideos son crecimientos focales dentro de la glándula tiroides que pueden manifestarse como un bulto en el cuello, que se detecta en cualquier examen clínico de rutina o por el mismo paciente. Cuando alcanzan un tamaño considerable pueden ocasionar dificultad para tragar o voz más gruesa. En él 95% de los casos, los nódulos son benignos.
¿Cómo se tratan?
En algunos casos se puede intentar reducir el nódulo con un tratamiento de hormona tiroidea. En casos donde el nódulo aumente de tamaño o se sospeche que pueda ocasionar un cuadro más complicado, la alternativa quirúrgica es indicada por el endocrinólogo, quien derivará al paciente a un cirujano de cabeza y cuello.
Si luego de la cirugía se confirma un diagnóstico de cáncer se aplicará al paciente con una dosis de iodo radiactivo, que resulta muy bien tolerada por el cuerpo y sin efectos colaterales en la mayoría de los casos.