El proceso de intervención para la recuperación y conservación de la casona de Antônio Marques Figueira se llevó a cabo por su relevancia histórica y la singularidad de la edificación, con el objetivo de valorar y reconocer su importancia cultural, tanto por sus referencias históricas como por su identidad local. Además, representa un testimonio de los intensos cambios en el espacio urbano y un símbolo de resistencia frente a la pérdida de la memoria.
La estrategia de conservación y recuperación buscó realizar una intervención lo menos invasiva posible, procurando preservar al máximo los elementos originales de la construcción, como el techo, las paredes, los pisos, las puertas y las ventanas, de modo que la edificación se constituyera como un rescate de la historia local.
Hoy en día, el Casarão da Memória se ha consolidado como un espacio vivo y vibrante, lleno de memorias afectivas donde se desarrolla una intensa programación cultural.