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El museo

La casa de Jean Jaurès 735, donde vivieron Carlos Gardel y su madre, conserva una historia de transformaciones arquitectónicas y usos que permite conocer su vida cotidiana y el proceso de creación del museo.

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La historia de la casa

El inmueble de Jean Jaurès 735 es anterior a su vinculación con Carlos Gardel. Los planos conservados en el archivo del museo permiten reconstruir las distintas etapas arquitectónicas y los usos que tuvo la propiedad durante las primeras décadas del siglo XX.

El plano de 1904 registra una vivienda modesta de una sola planta, sin ventanas al frente, organizada alrededor de un patio que comunicaba las habitaciones, la cocina y el baño.

En 1915, el edificio presentaba una configuración diferente: había incorporado una segunda planta y funcionaba como prostíbulo. El plano muestra nueve habitaciones pequeñas e independientes, distribuidas a lo largo del patio, además de espacios de servicio y habitaciones en la planta superior.

El plano de 1921 documenta una nueva transformación realizada por Ramón Gorina. La propiedad adquirió entonces características de vivienda familiar, con zaguán de entrada, sala principal, habitaciones, comedor, cocina, patios y dependencias distribuidas en dos niveles.

El 9 de junio de 1926, Carlos Gardel adquirió la propiedad a Ramón Gorina. Esta vivienda se convertiría, al año siguiente, en el hogar que compartiría con su madre, Berta Gardès.

Planos históricos: 1904, 1915 y 1921

Gardel y Berta en Jean Jaurès

En 1927, Carlos Gardel y su madre, Berta Gardès, comenzaron a habitar la casa de Jean Jaurès 735, después de acondicionarla y amueblarla. La vivienda se convirtió en un espacio de encuentro familiar y de reunión con amigos y personas cercanas al cantor.

En el patio cubierto, Gardel compartía reuniones y comidas preparadas por su madre. Aunque sus compromisos artísticos lo mantenían frecuentemente fuera del país, la casa conservó un lugar importante en su vida personal.

En 1929 se incorporaron al hogar Anaïs Beaux, amiga de Berta, y su compañero, Fortunato Muñiz. Su presencia permitió que Gardel continuara con sus viajes y compromisos profesionales, mientras su madre permanecía acompañada. Con el tiempo, Berta también comenzó a realizar largas estadías en Francia junto a su familia.

Gardel habitó la vivienda durante los años de consolidación de su carrera internacional, hasta su última partida de la Argentina, el 7 de noviembre de 1933.

Después de la muerte del cantor en Medellín, en 1935, Berta regresó a Buenos Aires desde Toulouse. Durante sus últimos años estuvo acompañada por Anaïs Beaux y Fortunato Muñiz y, posteriormente, por Armando Defino y su esposa, Adela Blasco. Falleció el 7 de julio de 1943.

Fotografías históricas de Gardel, Berta y sus allegados

Las transformaciones de la propiedad

Tras la muerte de Berta Gardès, la casa atravesó una serie de cambios de propietarios y de usos que modificaron progresivamente su configuración original.

En 1943, Armando Defino realizó una donación de objetos pertenecientes a Carlos Gardel a la Casa del Teatro y al Instituto Nacional de Estudios de Teatro (INET), dos instituciones vinculadas con la actividad artística del cantor.

En 1949, Defino vendió la propiedad. Durante las décadas siguientes, la vivienda tuvo distintos propietarios y usos. En los años setenta funcionó allí un establecimiento dedicado al canto y al baile de tango, conocido como Casa de Carlos Gardel.

Para adaptar el inmueble a esa actividad, se demolieron paredes que separaban las habitaciones entre sí y del patio, generando espacios más amplios. Estas intervenciones alteraron significativamente la distribución interior de la antigua vivienda familiar.

En 1996, la empresa Proden S. A. adquirió la propiedad con la intención de donarla a la Ciudad de Buenos Aires. La donación se concretó en 2000 y su escritura se formalizó al año siguiente, lo que permitió avanzar hacia la creación de un museo dedicado a Carlos Gardel.

De vivienda a museo

El Museo Casa Carlos Gardel fue inaugurado el 4 de marzo de 2003, en el inmueble donde el cantor había vivido junto a su madre.

La intervención realizada para su apertura adoptó el criterio de una recreación escenográfica, destinada a evocar el ambiente doméstico de una vivienda de las primeras décadas del siglo XX. No se trató de una reconstrucción arquitectónica fiel de la casa habitada por Gardel y Berta, sino de una ambientación que incorporó materiales de demolición, carpinterías, mobiliario y objetos de época.

Se mantuvo la ubicación de algunos espacios históricos, como la cocina, mientras que otros fueron reinterpretados para construir un relato sobre la vida familiar. Entre ellos se incorporó una sala de planchado, en referencia al oficio con el que Berta Gardès sostuvo a su hijo durante sus primeros años.

En 2016, la Dirección General de Museos de la Ciudad de Buenos Aires impulsó una nueva intervención museográfica y museológica, orientada a reorganizar los espacios expositivos y presentar distintos aspectos de la vida y la trayectoria artística de Carlos Gardel.

La propuesta incorporó objetos originales, fotografías y reproducciones documentales. Entre los materiales exhibidos se incluyeron copias autenticadas de documentos como la partida de nacimiento y el testamento ológrafo del cantor, facilitadas por instituciones de Toulouse y de Buenos Aires.

A través de sus salas, documentos, objetos y registros sonoros, el museo propone un recorrido por la vida personal y artística de Gardel, su relación con Buenos Aires y su proyección internacional. La voz del cantor constituye un elemento central de esta experiencia y permite acercarse a su legado musical desde diferentes perspectivas.

Fotografías de los espacios y salas del museo]