El museo presenta una muestra dedicada a Ignacio Corsini, figura clave del tango y la canción criolla. Admirado por Gardel y querido por el público desde los años 20, Corsini dejó una huella profunda en la música popular argentina.
La exposición reúne fotografías, afiches, recortes y objetos originales que permiten recorrer su trayectoria y acercarse a su legado artístico. También destaca el vínculo entrañable entre Corsini y Gardel, una amistad marcada por el respeto, la admiración y el amor por el tango.
Curaduría: Silvina Amighini y Gabriel Soria.
Trayectoria de un Príncipe
Evocar la figura de Ignacio Corsini al cumplirse casi sesenta años de su partida es rendir un merecido tributo a uno de los más grandes intérpretes de la música argentina. Corsini transitó por diversos géneros musicales, siendo un fiel representante del folclore desde sus comienzos en el mundo circense y, posteriormente, del tango. A comienzos de la década de 1950, retornó con fuerza al folclore, género al que se mantuvo fiel hasta su retiro definitivo.
Fue actor, galán, cantor, artista de cine y estrella consagrada de la radio, sienod uno de los más genuinos y aplaudidos artistas que hemos tenido la dicha de poseer. Más de setecientas grabaciones discográficas realizadas desde el año 1912 hasta 1946 nos quedan como legado imborrable de este exquisito artista.
Además de ser amigo y compañero artístico de su contemporáneo Carlos Gardel, Ignacio Corsini fue invitado por el "Morocho" a esta misma casa, que hoy funciona como museo. "El Príncipe de la Canción Porteño" regresa una vezx más, pero esta vez a través de una muestra que rescata y acerca su figura, con el propósito de vencer el olvido y permitir que quienes aún no lo conocen valoren la grandeza de su brillante carrera.
Ricardo P. Stockdale. Coleccionista - Investigador.
Andrea Corsini, vivencias
Andrea Ignacio Corsini, mi abuelo, nació en Agira Prov. Enna, Italia el 03 de febrero de 1891 y falleció el 26 de Julio de 1967 en la Ciudad de Buenos Aires. Desde muy chica fui como dice el dicho, "su pata de palo", miles de recuerdos se agolpan en la memoria y en la retina de mis ojos: largos paseos por el Parque Centenario, idas al cine a ver sus películas.
Ya casi en la adolescencia, nuestra relación se volvía cada vez más profunda. Ocupaba un lugar privilegiado en su vida, tanto que, una tarde de verano, salió de su dormitorio con la guitarra en brazos y me la regaló en la terraza. Aún hoy, al recordar aquel momento, sigo sintiendo una emoción inmensa.
Durante el velatorio, lleno de gente que llegaba a despedirlo, cortaron la calle Otamendi. Las cámaras, apostadas dentro y fuera de mi casa, registraban cada instante ... y fue entonces cuando comprendí. Tomé real dimensión de que ese hombre, mi abuelo, habia protagonizado una historia que yo desconocía: la vida del gran artista que fue.
Desentrañar esa otra historia, la de su legado artístico, fue y sigue siendo mi objetivo hasta hoy.
Victoria Corsini