En las primeras décadas del siglo XIX, la producción artística en Argentina experimentó un impulso significativo con la llegada de artistas viajeros vinculados a expediciones científicas de otras naciones. A partir de la segunda mitad del siglo, estos artistas eligieron representar el paisaje argentino, siendo el suizo Adolfo Methfessel uno de ellos. Al comienzo de su estancia en Buenos Aires en 1864 se asoció con científicos europeos convocados por Sarmiento para luego abocarse a la tarea de ilustrador científico. Contribuyó con el naturista Hermann Burmeister al Atlas de la Description Physique de la République Argentine y en otros trabajos como mapas, croquis, dibujos y acuarelas contratado por el Perito Francisco Moreno.
La participación del artista no se limitó al ámbito científico. También acompañó al ejército argentino durante la guerra con Paraguay (1865-1870), registrando en dibujos y bocetos los lugares por donde avanzaban los aliados. Estos bosquejos se materializaron más tarde en una serie de acuarelas que documentan momentos claves de la guerra.
La exposición permitió apreciar la destacada labor de Methfessel en el continente, mostrando la conexión entre el arte y la ciencia desde que llegó a nuestro país. Su legado sigue siendo imprescindible por el preciosismo y rigurosidad en su estudio.
La exhibición fue curada por Leontina Etchelecu, investigadora y doctora en Historia especializada en artes. Las obras provienen de una colección privada.