Francisco de Goya y Lucientes (1746–1828) fue, sin duda, uno de los grandes maestros del arte universal. Figura clave de la Modernidad, además de su producción pictórica, realizó una extensa obra grabada que retrató a la sociedad de su época bajo una mirada crítica que aún hoy conserva vigencia.
Los Disparates, la última serie de grabados de Goya, se presentó como la primera muestra del año 2023 en el Museo, con la curaduría de la investigadora del Museo Patricia Nobilia. Realizada entre 1816 y 1823, la colección no se estampó en vida del artista, sino recién en 1864.

Reconocida como la serie más compleja de su trayectoria, su hermetismo se vio reforzado por su carácter inconcluso y la ausencia de comentarios descriptivos. Algunas interpretaciones la vincularon al mundo de los sueños; otras, al carnaval, una fiesta caracterizada por la subversión de aquello que representaba “el orden establecido”. Se trató de escenas inquietantes, plenas de fantasía, donde todo resultaba ilógico y sorprendente.
Goya formuló una crítica sagaz sobre diversos aspectos del comportamiento humano y sus instituciones; una mirada que, incluso desde el pasado, continuó resonando con gran contemporaneidad. Tal vez estas imágenes remitieron a ciertos disparates del presente.
La exhibición incluyó también una serie de estampas previas y otras muy poco difundidas, conocidas como estampas primitivas o sueltas, además de un par de trajes goyescos provenientes del acervo del Museo.
El visitante tuvo la oportunidad de indagar sobre el alcance y la vigencia del significado de Disparates —palabra española que familiarmente designa desatino, locura o absurdo— a través de preguntas disparadoras que enlazaron el momento de su creación con su injerencia en la actualidad