Al ser nativos de estas ciudades, Pietro Sorba y Donato de Santis fueron los invitados ideales para llevar a cabo la charla “Liguria y Puglia. Memoria, gusto y territorio. Un viaje goloso entre los grandes sabores de Italia”. Tanto el crítico gastronómico como el cocinero viven desde hace décadas en la Argentina y supieron reconocer lo mejor de la fusión entre la comida italiana y la nacional. “Con el tiempo aprendí a entender y a querer la diferencia entre las recetas argentinas y las originales. Entendí que acá los inmigrantes que llegaron tuvieron que encontrarle la vuelta para poder hacer con los elementos disponibles esos platos que están en nuestro corazón”, aseguró Pietro. Por su parte, Donato sugirió que se debería tomar como referencia al país europeo a la hora de organizar la producción de los alimentos a nivel regional. “Cada región de Italia tiene, por ejemplo, su propio aceite de oliva. También hay centenares de queso y de vinos. Tendríamos que intentar utilizar ese esquema acá. Tenemos que recuperar ese sentido de preservación de los alimentos que conforman la cultura y la familia en cada rincón de la Argentina”, explicó. Finalmente, el periodista y el cocinero celebraron la oportunidad que les dio la Usina de poder, tras veinte años de conocerse, sentarse a conversar con el público sobre la cocina italiana. Además, adelantaron que, a partir del año que viene, comenzarán a dar charlas en las distintas provincias sobre esta temática. Las pastas son una de las comidas más representativas de Italia y no podían quedarse afuera de este evento. De la mano de los integrantes de FIC (Federación Italiana de Cocineros), se llevó a cabo la charla “Pastas Pisca- Los secretos de la pasta seca” en la que se enseñaron algunos tips para cocinar estas pastas y cómo preparar dos de sus salsas clásicas: la putanesca y la carbonara. Con respecto a la segunda, los chefs contaron cómo fue su surgimiento: “Fue creada por los mineros que vivían en Piamonte. Al trabajar juntando carbón no tenían demasiados ingredientes a mano: sólo sal, panceta y huevos de la gallina. Cuenta la historia que mientras cocinaban caían pedacitos de carbón sobre la comida y fue ahí que comenzó a llamarse 'carbonara'”. Finalmente, los integrantes del FIC dieron un consejo más que útil para que los fideos no se peguen: “Hay que elegir ollas grandes para que las pastas puedan nadar y no queden apelmazadas”.
A lo largo del día, los visitantes pudieron disfrutar de degustaciones gratuitas de algunos de los platos típicos de Italia como la pizza “al taglio”, típica de Roma, con cebolla y pesto de la mano de la Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas. Por su parte, la Asociación de Fabricantes de Helados y Afines trajo sus helados artesanales de sabores como stracciatella (crema granizada), nocciola (avellana), pistacchio (pistacho) y cioccolato fondente (chocolate amargo). Además, hubo una barra abierta de Aperol Spritz, el típico aperitivo italiano.
Uno de los momentos más divertidos de la tarde, fue la segunda edición de Master Pesto, la competencia nacional de pesto al mortero en la que 30 participantes pusieron manos a la obra y prepararon su mejor versión de esta salsa. Los participantes fueron evaluados por un estricto jurado integrado por Teresa Donato (Radio con Vos), Antonella Meloni (genovesa y reconocida artista plástica especializada en cerámicas para Gastronomía), Adriana De Caria (experta en cocina italiana), Julieta Oriolo (propietaria del restaurante de cocina italiana La Alacena), Nicoletta De Guglielmi (embajada de Italia), Tullio Zembo (diario L’ italiano y co-creador de la Semana de la Cocina Italiana), Luigo Collosi (gastronómico), Cook Grimaldi (cocinero influencer, fanático del pesto) y Lucas Ober (fotógrafo y empresario digital). El ganador de este año fue Lucio D' Imperio, quien volvió a quedarse por segundo año consecutivo con el primer lugar.
Como en todas las actividades que se llevan a cabo en la Usina, los niños y niñas también tuvieron su espacio para disfrutar de la mano de Experimento Cocina, en donde aprendieron a preparar uno de los postres italianos más ricos: ¡el tiramisú!
Además, con el objetivo de que todos tengan la posibilidad de aprender el secreto para preparar las mejores pizzas, se hizo un sorteo en donde Silvina Noblega, la ganadora, obtuvo un curso corto de “Pizzas clásicas” que se llevará a cabo de la mano de APPYCE (Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas).
Durante el día, también hubo un Punto Verde Móvil en el que se recibió aceite vegetal usado para poder ser reciclado.
Todos los ingredientes necesarios para preparar los platos típicos italianos estuvieron disponibles en el Mercado de Productos. Por ejemplo, en el stand de Pisca pudieron encontrarse las mejores pastas secas y salsas de tomate para cocinar. Por su parte, en Pueblo Escondido ofrecieron quesos y salames preparados al estilo Sant'Olcese (genovés). En Sueño Verde hubo disponibles vegetales y hierbas como hinojo, zanahoria y puerro. En el Mercado, también se pudo disfrutar de platos listos para comer en el momento. Por ejemplo, la Panadería Italiana ofreció algunas de las “dulzuras” típicas como cannolis y sflogliatelle. Además, quienes quisieron acompañarlas con un café, pudieron pasar por Vespress, en donde sirvieron espressos y macchiatos. Los paninis, las focaccias y los panettones dijeron presente en el foodtruck del Cucina Paradiso. Por su parte, en Jota Ese se pudo disfrutar de los típicos sandwich de porchetta (cerdo) y aranccini. Las pastas también fueron protagonistas de la mano del foodtruck de Monona en donde ofrecieron, por ejemplo, maccheroni gratinados al horno con bolognesa. Finalmente, quienes quisieron disfrutar de una buena copa pudieron hacerlo en Vinos Goye, en donde presentaron sus variedades de “dulce natural” y “merlot rosé”. Además, en el puesto de Peroni se pudo probar la típica birra italiana.