Cuando los hombres estadounidenses marcharon al frente de la Segunda Guerra Mundial, las mujeres no sólo ocuparon su lugar en fábricas y talleres, sino que también lo hicieron en el deporte. Esta películanarra la épica historia de la liga femenina de base-ball, y cómo esas jugadoras se enfrentaron a toda clase de prejuicios. Por supuesto que es una película amable, llena de comedia, que elude una gran cantidad de lugares comunes (el romance forzado, por ejemplo) para hacer algo único: disolver poco a poco la desigualdad de género para que el espectador se emocione con un evento deportivo. La secuencia final es de las que genera lágrimas felices. Basada -y esto es un plus- en hechos reales.
Entrada sin cargo para argentinos y residentes. Sujeto a capacidad de sala. Película solo apta para mayores de 13 años.
Las chicas solo quieren divertirse
Viernes de marzo | 18 h
Le costó mucho a las mujeres llegar a la dirección cinematográfica, y mucho más en Hollywood que en otros países. Más allá de precursoras como la gran Ida Lupino, ser mujer e imponer una puesta en escena resultaba utópico. Pero en los años ochenta las cosas comenzaron a moverse en ese sentido y apareció una generación de realizadoras con peso y mundo propio, que además eran capaces de acercarse a lo femenino de un modo ni estereotipado ni romantizado. E hicieron comedias, muchas y buenas. De tres de esas realizadoras presentamos películas, todas extraordinarias, divertidas, femeninas en cuanto a tema y universales en cuanto a impacto, que se han vuelto definitivamente clásicos modernos del mejor cine.