Proyecto NOS es una iniciativa institucional llevada adelante por los equipos de restauración e investigación del museo, que consiste en ofrecer un abordaje integral a obras patrimoniales ubicadas fuera del museo, pero revisten interés público y se vinculan al legado de Quinquela, abarcando así la aldea simbólica que el artista supo construir en una suerte de red comunitaria entrelazada por el arte y la cultura.
El corazón de las acciones desplegadas por NOS es la intervención directa en obras deterioradas o dañadas, que logran recuperar su integridad estética y su cohesión estructural, y se complementa con una etapa posterior que involucra a la expansión educativa del museo.
El abordaje integral que se realiza, incluye las recomendaciones relativas a la conservación preventiva de las piezas, junto a una semblanza del artista en cuestión y su presencia en otras colecciones públicas.
El área de restauración del MBQM funciona como un taller de puertas abiertas, ofreciendo un abordaje integral para piezas patrimoniales pertenecientes a espacios afines, que representan un aporte a la identidad comunitaria de La Boca. Haciéndose eco del legado de Benito Quinquela Martín, el museo incide en el paisaje cultural en el que está inserto, para convertir a cada uno de sus componentes en fragmentos de la memoria colectiva.

Este jarrón decorado por Quinquela, que forma parte de la colección del Museo Histórico de La Boca, se recibió totalmente roto. Con el objetivo de devolverle su integridad estructural y estética, las restauradoras del MBQM adhirieron los fragmentos y estucaron los sectores faltantes para reintegrar el color del diseño original. También se ofrecieron a la institución las recomendaciones de conservación para su correcta exhibición y posterior cuidado.
Este retrato de Juan de Dios Filiberto pintado por Carlos Veneziano, que forma parte de la colección del Museo Histórico de La Boca, se recibió con un estado generalizado de suciedad superficial, abrasiones y chorreaduras (como se aprecia en la imagen izquierda), que logró revertirse con la atención de las restauradoras del MBQM (tal como lo muestra la imagen derecha). El procedimiento del barnizado final se realizó en varias capas dado que la tela era un gross de tapicería, la cual por su textura tiende a absorber el pigmento en forma despareja, quitándole vibración al color con el paso del tiempo.