Desde el Gobierno continúan los trabajos para conservar la fachada de la Antigua Administración de los Mataderos —declarada Monumento Histórico Nacional— y el Monumento El Resero, dos emblemas identitarios del barrio y puntos centrales de su vida social, cultural y turística del barrio.
Las intervenciones en las recovas norte y sur y en el edificio principal comprenden la limpieza integral, la recuperación de las terminaciones originales, la restauración de elementos ornamentales, carpinterías y herrería artística, la reintegración cromática y la incorporación de luminarias.
Ubicada en la confluencia de la Avenida Lisandro de la Torre y la Avenida de los Corrales, la Antigua Administración de los Mataderos conforma un conjunto en “U” que abraza la plazoleta donde se erige El Resero.
En paralelo, se está restaurando la figura ecuestre que incluye su base de granito y la figura de bronce del gaucho. Las tareas, que son supervisadas por un equipo de especialistas del MOA –Monumentos y Obras de Arte–, abarcan la limpieza mecánica y química, la remoción de vegetación invasiva como plantas y musgos, la recuperación de pátinas y la aplicación de una protección especial contra la corrosión. Antes del inicio de las tareas, se realizó una fotogrametría completa para relevar las patologías de la obra.
El Monumento El Resero tiene una historia profundamente ligada al barrio. En 1929, el intendente José Luis Cantilo encargó al escultor Emilio Sarguinet una estatua ecuestre de un gaucho resero para colocar frente al Mercado de Liniers en Mataderos. La obra fue presentada en 1932 en el XXII Salón Nacional (Palais de Glace), sobre la entrada de la calle Posadas —porque su tamaño hacía imposible ingresarla al recinto— y obtuvo el primer premio. Casi dos años más tarde, la obra fue trasladada a su emplazamiento definitivo en Mataderos, poco antes del 25 de mayo de 1934, día en que se celebró una gran fiesta patria.
En torno a ese espacio, todos los domingos, se desarrolla la Feria de Artesanías y Tradiciones Populares Argentinas, declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad, que mantiene su identidad ligada al campo y la tradición gauchesca.
Reloj Monumental
Ubicado en la torre de unos 20 metros, el reloj de más de 100 años volvió a ponerse en marcha.
En principio se acondicionó el interior de la torre, luego se armó la estructura de soporte y, por último, se montó la máquina que llevaba más de una década sin funcionar. La resturación estuvo a cargo de Guillermo del Valle, relojero de trayectoria, con experiencia en la intervención de piezas emblemáticas como los relojes monumentales de la Casa Rosada y el Cabildo.
El reloj original de Mataderos es una pieza de la firma francesa Prost Frères —Hermanos Prost—, fabricantes de relojes mecánicos monumentales de Morez, Francia, reconocidos a fines del siglo XIX por construir piezas de alta ingeniería. Se trata de una máquina de hora y media, con medio carrillón y campana timbre: suena el número de campanadas correspondiente a cada hora y una vez a la media hora. Para mantenerse en funcionamiento, requiere que se le dé cuerda cada semana.
Avenida de los Corrales
El proyecto incluyó la renovación de 14.800 m2 de espacio público con más verde, mejor iluminación y nuevo mobiliario urbano.
Los trabajos abarcaron la incorporación de 856 m2 de nueva superficie verde en el bulevar central, 32 farolas nuevas, árboles y bancos. También se realizaron trabajos en veredas y calzadas para mejorar la accesibilidad del entorno y la seguridad peatonal.