Cuerpo de Agentes de Tránsito

Más de 2.500 agentes en las calles de Buenos Aires, todos los días del año. Una fuerza que ordena, previene y cuida.

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Somos el Cuerpo de Agentes de Tránsito de la Ciudad de Buenos Aires: una fuerza especializada del Gobierno de la Ciudad que trabaja todos los días en la gestión del tránsito, el ordenamiento del espacio público y la promoción de la seguridad vial.

Somos un cuerpo civil, no armado y uniformado, con más de 2.500 agentes desplegados en las calles los 365 días del año.

El Cuerpo fue creado en 2008 por la Ley N° 2.652 y depende del Ministerio de Movilidad e Infraestructura, a través de la Secretaría de Tránsito, y es la autoridad de aplicación del Código de Tránsito y Transporte.

Nuestra misión parte de una idea simple: cada intervención en la calle es una oportunidad para cuidar una vida.

El Cuerpo tiene a su cargo el cumplimiento del Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad, la fiscalización de las normas viales y el ordenamiento de la movilidad urbana.

Entre sus principales funciones se destacan:

  • Ordenar y dirigir el tránsito en calles, avenidas y zonas de alta complejidad.
  • Realizar controles de alcoholemia, velocidad, documentación, uso de casco y cinturón.
  • Fiscalizar motovehículos, transporte público y transporte de cargas.
  • Gestionar la movilidad durante eventos masivos, manifestaciones y obras en la vía pública.
  • Intervenir en siniestros viales y colaborar con otros organismos de emergencia.
  • Controlar el Sistema de Estacionamiento Medido y el ordenamiento del espacio público.
  • Desarrollar programas de educación y concientización vial en escuelas y en la comunidad.
  • Articular con ONGs de familiares de víctimas y organizaciones de la sociedad civil.
  • Colaborar con la Policía de la Ciudad, AUSA, Bomberos y otros cuerpos operativos.
  • Coordinar acciones con organismos internacionales como la IACP, Bloomberg Philanthropies y GRSP.

El compromiso del Cuerpo de Agentes de Tránsito no se limita al control: es, sobre todo, una tarea de prevención y cuidado que busca construir una cultura vial más segura y respetuosa.

Proteger la vida y la integridad física de todos los usuarios de la vía pública —peatones, ciclistas, conductores y pasajeros— ordenando el tránsito, fiscalizando el cumplimiento de la normativa vigente y promoviendo una cultura vial basada en el respeto, la prevención y el cuidado mutuo.

Ser una fuerza civil referente en América Latina en gestión del tránsito y seguridad vial, reconocida por su profesionalismo, su cercanía con la comunidad y su capacidad de acompañar la transformación permanente de la Ciudad.

Presencia

Estar en la calle, visibles, todos los días del año. La presencia del agente ordena, previene y tranquiliza. Es el primer gesto del cuidado.

Prevención

Evitar la tragedia antes de que ocurra. Cada control es una oportunidad de salvar una vida. El control también es cuidado.

Profesionalismo

Formación continua, estándares internacionales y procedimientos claros. Un cuerpo moderno se construye con mejores capacidades, no solo con más recursos.

Cercanía

El vecino en el centro. Ordenar la Ciudad es, sobre todo, cuidar a las personas que la habitan y la transitan. Escuchamos, acompañamos y respondemos.

Equipo

Ningún logro es individual. Cada intervención en la calle es el resultado de un trabajo colectivo que articula agentes, supervisores, coordinadores, áreas de apoyo y otras agencias del gobierno. La fuerza del Cuerpo está en sus vínculos.

Compromiso

Vocación de servicio público y responsabilidad frente a una tarea esencial: la vida en las calles de Buenos Aires.

Legitimidad

La autoridad no se impone, se construye. Cada control se realiza con criterios claros, fundamento legal y respeto por el vecino. Ese es el camino para que la presencia del Cuerpo se traduzca en confianza.

La historia del Cuerpo de Agentes de Tránsito es la historia de una Ciudad que decidió tomarse en serio la seguridad vial y transformar la forma en que se ordena su movilidad.

Los orígenes. En 2004, el Gobierno de la Ciudad creó la Guardia Urbana de Buenos Aires, una fuerza civil no armada orientada a la prevención de conflictos en el espacio público y al acompañamiento de la convivencia urbana. La Guardia Urbana sentó las bases de lo que vendría: una presencia institucional civil, cercana al vecino, dedicada al cuidado del espacio común.

La creación del Cuerpo. En 2008, con la sanción de la Ley N° 2.652 por parte de la Legislatura porteña, la Guardia Urbana dio paso al Cuerpo de Agentes de Control de Tránsito y Transporte. La nueva fuerza heredó el personal, el patrimonio y la experiencia acumulada, y sumó un marco legal específico que la convirtió en la autoridad de aplicación del Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad. Nacía así, formalmente, una institución pensada para acompañar los desafíos crecientes de una gran urbe en movimiento.

Consolidación y crecimiento. Durante los años siguientes, el Cuerpo fue creciendo en dotación, en facultades y en despliegue territorial. Se multiplicaron las bases operativas, se ampliaron las funciones de fiscalización y se fueron incorporando nuevas camadas de agentes con cada vez mayor formación técnica.

Un salto institucional. En 2016, la Ciudad firmó el primer acuerdo de colaboración con Bloomberg Philanthropies y lanzó el Primer Plan de Seguridad Vial (2016–2019), que logró reducir en un 30% las víctimas fatales en siniestros viales. Fue un punto de inflexión: la seguridad vial pasó a ser una política de Estado con metas medibles y compromisos internacionales.

Una nueva etapa. Entre 2019 y 2023, con el Segundo Plan de Seguridad Vial, el Cuerpo profundizó su profesionalización. Atravesó la pandemia de COVID-19 como organismo esencial, sostuvo su operación en la vía pública y consolidó alianzas con la Iniciativa Bloomberg para la Seguridad Vial Global (BIGRS) y la International Association of Chiefs of Police (IACP). La formación con estándares internacionales, los controles itinerantes de alcoholemia y el trabajo sistemático sobre los cuatro factores de riesgo —alcoholemia, casco, cinturón y velocidad— se convirtieron en el eje de la gestión.

Hoy. En 2025 el Cuerpo atraviesa uno de los años más significativos de su historia. La renovación integral de su identidad institucional —nuevo escudo, nuevo uniforme, nueva flota—, la incorporación de más de 500 nuevos agentes y un récord histórico de 500.406 controles de alcoholemia con la tasa de positividad más baja jamás registrada (0,97%) expresan el momento de un cuerpo que crece, se profesionaliza y se consolida. Con el despliegue de 15 bases comunales —una por cada comuna— el Cuerpo se acerca más que nunca al vecino, reafirmando una convicción que lo acompaña desde el inicio: cada intervención en la calle es parte de algo más grande —una Ciudad más ordenada, más segura y, sobre todo, más humana.

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