Asegurar el orden público y el respeto por la propiedad privada son los pilares en los que se apoyó el Gobierno porteño para llevar adelante un plan que brinda más seguridad a los vecinos y a todos aquellos que entran todos los días a trabajar, estudiar y visitar la Ciudad.
En casi dos años y medio de gestión se recuperaron más de 800 propiedades que estaban usurpadas, se desalojaron a los manteros que ocupaban largas cuadras porteñas y se realizaron múltiples operativos antipiquetes para asegurar la libertad de transitar en la calle.
De las casas y terrenos que fueron devueltos a sus legítimos dueños se destacan casos paradigmáticos como la Casa Blaquier, en el casco histórico; la “Casona” de Costanera Sur; la “Galería del Terror”, en Nueva Pompeya; un edificio de gran valor arquitectónico y patrimonial en San Nicolás, en Tucumán al 1700, diseñado por Arturo Prins; una parte del Mercado de Bonpland y la “casa violeta” de Palermo. Algunas de ellas estuvieron ocupadas ilegalmente durante más de 30, 40 y hasta 50 años.
"Querían que naturalicemos el desorden y que nos resignemos. Acá la propiedad privada se respeta y la ley se cumple". (Jorge Macri)

“Querían hacernos creer que usurpar una casa y arruinarle la vida a una familia no tenía consecuencias y que las víctimas eran los okupas. Querían que naturalicemos el desorden y que nos resignemos. Acá la propiedad privada se respeta y la ley se cumple”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri.
Con los desalojos llevados adelante por la Ciudad, la actual gestión porteña ya devolvió más de 200 millones de dólares en propiedades que estaban tomadas a los vecinos.
También se desplegaron operativos en Flores, Once, Constitución, Retiro, Chacarita, Mataderos, Parque Patricios, Liniers y Saavedra para desocupar las veredas de manteros, quienes eran una competencia desleal para los comerciantes que alquilan y pagan los impuestos.
"No queremos ser rehenes de nadie, ni de los que cortan la calle, ni de los piquetes, ni de los que invaden veredas o plazas, ni de los delincuentes". (Jorge Macri)

El megaoperativo de Flores, por ejemplo, involucró a más de 550 inspectores, operarios y policías de la Ciudad para el desalojo de cinco mil manteros que se instalaban en avenida Avellaneda. También hubo 50 allanamientos en depósitos y locales donde se guardaba mercadería de procedencia ilegal.
Un año más tarde, los comerciantes del barrio revelaron que aumentaron sus ventas y que la zona ganó tranquilidad. “A todos les va mejor porque además los locales pueden hacer la diferencia y no tienen la competencia desleal de los que vendían en la puerta de sus negocios”, advirtió Jorge Macri cuando recorrió la zona.
La Asociación de Comerciantes de la Avenida Avellaneda expresó que, antes del desalojo, los negocios atravesaban su peor momento histórico, además de revelar que las pérdidas mensuales superaban los $9.600 millones.
El compromiso de orden y seguridad en la Ciudad se sostiene en la decisión firme del Gobierno porteño de terminar con las usurpaciones, respetar la propiedad privada y ordenar el espacio público.

El compromiso de orden y seguridad en la Ciudad se sostiene en la decisión firme del Gobierno porteño de terminar con las usurpaciones, respetar la propiedad privada y ordenar el espacio público. En el marco de esa convicción es que también se acabó con los piquetes que hacían imposible la circulación en el centro porteño.
A su vez, el éxito en la liberación de la vía pública permitió mejores condiciones para avanzar con un rediseño integral de las políticas de tránsito y movilidad, lo cual se materializa en menos tiempo de viaje para los vecinos. “No queremos ser rehenes de nadie, ni de los que cortan la calle, ni de los piquetes, ni de los que invaden veredas o plazas, ni de los delincuentes”, afirmó el Jefe de Gobierno en su último balance de gestión ante la Legislatura porteña, ante la que también destacó el cierre de comedores fantasma, los operativos para poner fin a la extorsión de los “trapitos” y el fuerte respaldo a la Policía de la Ciudad para el desarrollo de sus funciones.
Desde diciembre de 2023, casi 4000 agentes nuevos salieron a la calle. Además, fueron equipados con nuevos patrulleros, equipamiento de última tecnología y 600 armas de baja letalidad. A nueve años de la fundación de la fuerza porteña, Buenos Aires alcanzó el nivel más bajo de delitos.