Entre las piezas más llamativas se encuentra la bota de potro, un tubo de cuero obtenido de las extremidades posteriores de caballos o vacunos, que sorprende tanto por su materialidad como por su historia. Su elaboración implicaba cortes específicos en el animal —uno en el muslo, lo más alto posible, y otro por encima del vaso— para extraer el cuero en una sola pieza. Más allá de su valor etnográfico, este objeto remite a prácticas hoy controversiales: en el pasado, muchos animales eran sacrificados exclusivamente para su producción. Tal fue el impacto de esta práctica que en 1785 el Cabildo de Montevideo llegó a prohibir el uso de la bota de vaca.
La muestra, inaugurada el 27 de marzo y abierta hasta el 20 de septiembre, reúne artesanías de distintas épocas y procedencias —pueblos originarios, tradiciones criollas y producción contemporánea— en un recorrido que pone en diálogo materiales, técnicas y diseños. Su objetivo es visibilizar la diversidad de la colección del museo y acercar al público a piezas que, por lo general, permanecen resguardadas, ofreciendo un panorama de la riqueza cultural y la originalidad de los oficios en las distintas regiones de la Argentina.
La exposición se complementa con actividades públicas que invitan a profundizar en los contextos históricos y culturales de las obras, ampliando la experiencia más allá de la sala.