Lunes 04 de Mayo de 2026
Casa Blaquier: se iniciaron las excavaciones arqueológicas en contexto de investigación del patrimonio histórico de la ciudad
La reciente recuperación del inmueble impulsa excavaciones arqueológicas para relevar su historia y etapas de ocupación en el Casco Histórico.
En el ámbito del Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, la Casa Blaquier situada en calle Defensa 163/77, integrante del complejo edilicio del Museo de la Ciudad de Buenos Aires, se consolida como un espacio de alto valor patrimonial e investigativo.
Recientemente recuperada por el Gobierno de la Ciudad, en ella se desarrollan tareas arqueológicas sistemáticas orientadas a relevar, documentar e interpretar las distintas etapas de ocupación del sitio; contribuyendo al conocimiento de la memoria histórica urbana y del origen de la ciudad, a través del análisis estratigráfico de sus depósitos culturales.
Orígenes
Este predio, cuyos orígenes se remontan a la Segunda Fundación de Buenos Aires por Juan de Garay en 1580, fue uno de los primeros solares otorgados a los pobladores iniciales. Allí, el asunceño¹ Alonso Escobar a quien se le designó el cargo de regidor; levantó las primeras estructuras, humildes y efímeras, hechas de adobe, madera y paja. Aunque no han perdurado físicamente, su huella persiste en la tierra que hoy se investiga. Con el paso del tiempo, el terreno fue parte de las propiedades de la Compañía de Jesús, y más tarde integró el circuito civil, pasando por manos como las de Lucía de Herrera y Esteban Villanueva. Ya en el siglo XIX, el sitio adquirió una dinámica intensa: comercios, viviendas y actividades productivas que convivían en un mismo espacio, anticipando una ciudad diversa, donde distintas clases y modos de vida compartirán territorio.
Transformaciones del siglo XIX
Hacia 1860 cuando la propiedad pertenecía a D. Romaguero, el predio presentaba una alta densidad de ocupación y la presencia de unidades comerciales, como una sastrería y un almacén mayorista, tal como lo documentan el catastro Beare y los censos poblacionales de 1860–1870.²
Siglo XX y usos del inmueble
En 1925, José Blaquier reorganizó el inmueble adaptándolo a un modelo de vivienda colectiva, con habitaciones independientes y patios comunes, formalizando esos modos de habitar ya existentes. Décadas después, durante 1954 fue adquirida por la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, junto con el edificio vecino, los Altos de Elorriaga; dando lugar a diversos usos, desde locales comerciales y un bodegón hasta su ocupación irregular a partir de la década de 1980.
Hallazgos arqueológicos
Esa Buenos Aires tangible, del día a día y muchas veces invisible es la que hoy comienza a emerger. Durante los trabajos iniciales, el equipo de arqueólogos y paleontólogos identificó una cámara rectangular abovedada en una de las habitaciones, sellada durante siglos. En sus primeros niveles de excavación aparecieron fragmentos de mayólica, cerámica vidriada, pipas de caolín, canicas, cuentas, botones; también se registraron restos óseos de pequeño tamaño correspondientes a aves y peces, así como otros que presentan marcas de sierra manual. Son vestigios de consumo, de rutinas, de gestos mínimos que, reunidos reconstruyen una historia viva y cercana.
Metodología de trabajo
El trabajo arqueológico en curso se organiza en etapas precisas que permiten abordar el sitio de manera integral. En una primera instancia, se realiza el mapeo detallado de todas las estructuras detectadas durante los cateos, con el objetivo de confeccionar un plano arqueológico riguroso del predio. Paralelamente, aquellas estructuras que lo permiten son excavadas de manera exhaustiva, priorizando la recuperación sistemática de materiales. Este proceso se complementa con tareas de conservación preventiva in situ, seguidas por su estabilización y resguardo en las dependencias de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico.
Interpretación de los hallazgos
Este conjunto material sugiere un espacio de descarte vinculado a un uso doméstico intensivo, donde se entrelazan prácticas de producción, alimentación y vida cotidiana. La arqueología, en este sentido, narra detalles, y son esos detalles los que terminan revelando la trama profunda de la ciudad.
Lejos de ser una serie de piezas aisladas, este registro arqueológico permite reconstruir un entramado social complejo, una ciudad en formación, donde distintas clases y actividades coexistían en proximidad; compartiendo espacios y recursos. La Casa Blaquier se revela así como un testimonio tangible de esa Buenos Aires múltiple y en transformación.
Hoy, mientras la arqueología ilumina el pasado, también proyecta el futuro. Una vez finalizadas las tareas de rescate, comenzará el proceso de restauración integral del conjunto edilicio.
Porque bajo nuestros pies, la ciudad sigue latiendo. Y en cada fragmento hallado, en cada manto de tierra revelado, se reconstruye no sólo un pasado, sino también el sentido profundo de pertenecer a él.
Notas
¹Gammalsson, H. E. (1980). Los pobladores de Buenos Aires y su descendencia. Buenos Aires: Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, Secretaría de Cultura.
²La ciudad de Buenos Aires y sus habitantes 1860-1870 a través del catastro de Beare y el censo poblacional / Jorge F. Lima González Bonorino. - 1a ed. - Buenos Aires : Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, 2005 - Basado en el relevamiento catastral realizado por el ingeniero Peter Beare entre 1860 y 1870, y el entrecruzamiento de otras fuentes como el Censo Nacional de 1869 y el almanaque comercial El Avisador, el historiador Jorge F. Lima González Bonorino ha realizado un trabajo analítico sobre la composición poblacional de Buenos Aires, sus habitantes, sus viviendas, ocupación y nacionalidad.
Fuentes de imágenes
- Beare, P. (1860–1870). Catastro Beare: plano catastral de la ciudad de Buenos Aires. Acervo del Museo de la Ciudad de Buenos Aires.
- Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico - Archivo digital de imágenes patrimoniales. Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
- Kratzenstein, Rodolfo. Detalle del Gran Mapa Mercantil de la Ciudad de Buenos Aires, 1870. Archivo del Museo de la Ciudad de Buenos Aires.
Bibliografía:
- Lima González Bonorino, Jorge F. (2005). La ciudad de Buenos Aires y sus habitantes (1860–1870): a través del Catastro de Beare y el Censo Poblacional. Buenos Aires: Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires.
- Beare, Peter (1860–1870). Plano Catastro de la Ciudad de Buenos Aires. Buenos Aires: relevamiento catastral manuscrito, compuesto por 14 tomos correspondientes a las parroquias urbanas, con registro parcelario detallado (propietarios, dimensiones, usos y características edilicias).
- Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico (DGPMYCH). Informes técnicos y documentación institucional.
- Gammalsson, H. E. (1980). Los pobladores de Buenos Aires y su descendencia. Buenos Aires: Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, Secretaría de Cultura.
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