Martes 29 de Marzo de 2016

Radiografía de los Pasos Bajo Nivel porteños

Cada uno requiere del trabajo de 140 personas, entre obreros, ingenieros y arquitectos. El flamante viaducto de Av. San Martín requirió casi 3000 m3 de hormigón y más de 300 toneladas de acero. ¿Cómo se edifican estas instalaciones clave para la seguridad vial de Buenos Aires?

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Con la reciente habilitación del Paso Bajo Nivel en la Av. San Martín y vías del ferrocarril Urquiza, en la Comuna 11, la Ciudad suma 25 de estas obras de ingeniería cuya función es determinante para agilizar el tránsito, evitar accidentes y unificar barrios que antes eran separados por las vías del tren.

La construcción de un Paso Bajo Nivel requiere en promedio del trabajo de 140 personas por mes, entre obreros, ingenieros y arquitectos, si bien el número puede variar de acuerdo con cada obra.

Es que no todas las construcciones son iguales, dado que varían de acuerdo al tamaño y necesidades físicas del terreno. Por ejemplo, uno de los Pasos Bajo Nivel más grandes es el de avenida Constituyentes y las vías del ramal hacia José León Suárez del ferrocarril Mitre, que tiene 5.960 metros cúbicos de hormigón, 650 toneladas de acero y requirió una excavación de 32.200 metros cúbicos.

En cambio, el flamante Paso Bajo Nivel de Av. San Martín y vías del Urquiza, que se extiende entre las calles Pareja y Asunción en el límite de los barrios de Villa Devoto y Agronomía, cuenta con 314 toneladas de acero, más de 2.800 metros cúbicos de hormigón y 25.320 de excavación.

Entre los beneficios de los Pasos Bajo Nivel no sólo se encuentra la mejora del tránsito y la seguridad vial. También permiten renovar espacios públicos a través de los trabajos de iluminación y puesta en valor que en algunos casos incluyen murales o expresiones artísticas.