Viernes 11 de Enero de 2013

Aquellos films en cuatro ruedas

¡Volvió el Autocine al Rosedal de Palermo! Aprovechamos para contarte anécdotas de los distintos autocines que funcionaron en la Ciudad.

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¡Volvió el Autocine a la Ciudad de Buenos Aires! Como parte de “Verano en la Ciudad” regresó el ciclo de films bajo esta original propuesta en el Rosedal de Palermo.

Cuenta la historia que la invención de los autocines corresponde a Richard M. Hollingshead quien construyó el primero en 1933 en New Jersey, Estados Unidos. Allí tuvieron su auge en ese país en la década del ´50, como muestra la foto del autocine de San Francisco, publciado por la revista Life.

Lo cierto es que, así como podemos disfrutar del Autocine del Rosedal, entre las décadas del ´60 y '70 en la Ciudad había varias propuestas para ver films en tu propio automóvil. Las más recordadas son el Autocine de la Ribera en la Ciudad Deportiva Boca Juniors, el "Buenos Aires" en General Paz y Constituyentes y el ubicado en el supermercado Todo de Agronomía.

En 2008 Jaime Picera, ex operador cinematográfico del Autocine Buenos Aires contó sus recuerdos de aquel lugar a la revista Para Tí: “Como el audio se transmitía por señal de onda corta y el predio estaba pegado al Ejército, siempre se confundían los audios y al final hubo que cablear todo el lugar y poner parlantes individuales para cada auto. (...) Pasé por todas las salas de la ciudad, pero lo mejor fue el autocine, porque había todo tipo de picardías: desde las parejas que empañaban los vidrios, hasta los que entraban escondidos en el baúl para no pagar la entrada".

En el blog de cine "Ojo al parche", un cronista recuerda su experiencia en un autocine "al costado de la General Paz": "Mis recuerdos del autocine son bastante lejanos (calculo que tendría unos cinco años la última vez que fui), pero permanecen aun en mi memoria como una muy grata experiencia. (...) Lo que sí recuerdo era lo bien que lo pasaba ahí. Ir en una nochecita de primavera o verano, con la fresca brisa entrando por la ventana... ¡Y no tenías que soportar los ruidos molestos de los otros espectadores dándole al pochoclo! (...) Los parlantes estaban sobre unos postes al costado del coche y los acercabas colgándolos al vidrio de la ventana. Desde ya, el audio que por allí salía no era ni THX ni Dolby Surround ni nada por el estilo. Pero en esa época no necesitábamos tanta tecnología. Cuando sos chico, todo te parece fabuloso".

"La concurrencia al autocine era formidable", escribió Eduardo Criscuolo sobre el autocine "Buenos Aires" en http://www.periodicoelbarrio.com.ar/. "Hubo casos, me han comentado, que se llegó a hacer una cola de autos de ocho cuadras. Claro, agregaron estos conocidos, “lo bueno es que vos podías ir como estabas en tu casa. En chancletas, por ejemplo, o en shorts”. El autocine contaba con un administrador, cinco o seis acomodadores (de los autos, por supuesto) y cuatro boleterías atendidas por personal femenino".

Los viejos autocines fueron pasando de moda debido a los cambios de hábitos culturales, los costos de mantenimiento o la llegada del VHS y de los videoclubes, entre otros factores. Pero siguen en el imaginario colectivo con sus gratos recuerdos.

¡Te esperamos en el Rosedal!

En el Autocine del Rosedal tendremos ocho noches para disfrutar del mejor cine del mundo, en un espléndido lugar de Buenos Aires y al aire libre. Te recomendamos llegar temprano: en anteriores años, la capacidad del Autocine se colmó rápidamente, dada la expectativa y la comodidad del formato.

Consultá toda la programación en http://festivales.buenosaires.gob.ar/veranociudad/web/es/index.html