Viernes 14 de Diciembre de 2012

Centro de Experimentación del Teatro Colón

Con “Nadie me dijo que había venido a este mundo para olvidarme de aquello que alguna vez soñé" cierra su programación anual. Mirá la imágenes de esta impresionante obra.

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Fernando Rubio, uno de los más destacados dramaturgos de la escena contemporánea, presenta este jueves su obra “Nadie me dijo que había venido a este mundo para olvidarme de aquello que alguna vez soñé", trabajo que cierra la programación del año del Centro de Experimentación del Teatro Colón. Nos encontramos con él y conversamos sobre este espacio de creación y la obra que presenta.

¿Podés contar qué es el Centro de Experimentación del Teatro Colón?

El CETC es uno de los pocos espacios de creación vinculado a la experimentación con creación propia; y decir esto es un elogio. Hoy en día existen pocos lugares de fomento a la creación experimental y en el caso del CETC, el espacio mismo del lugar dialoga directamente con la experimentación.

La obra que (se estrenó el jueves 13) se llama “Nadie me dijo que había venido a este mundo para olvidarme de aquello que alguna vez soñé". Contanos a qué refiere este título y la obra en sí.

Este largo título que elegí no deja de ser un concepto para definir la obra. Se trata de la mirada que tiene un hombre sobre su pasado antes de morir, una reflexión sobre lo que pudo haber sido y no fue. A su vez es un reflejo del condicionamiento de la época sobre la creación. Cuando el director del CETC me llamó, le dije que quería hacer una obra que dé cuenta de los aspectos críticos de las condiciones de creación. Y la manera en que explicito eso es pensando en los músicos de la orquesta que trabajan en una institución como ésta. La obra reflexiona sobre el dejar de ser en sentido amplio pero a la vez tomo situaciones concretas como ser músico y dejar de serlo a través de la implementación de un reglamento.

¿Cómo está conformado el elenco de la obra?

Hay un actor y cuatro músicos de cuerdas que son dirigidos por Guillermo Klein. Elegí a Beethoven y los últimos cuartetos que compuso en el final de su vida, específicamente el op. 131, cuarteto no. 14. Así trazo un paralelismo entre el fin de la vida de Beethoven y lo que trae el personaje del director de orquesta que es el personaje de mi obra. Este director es un hombre que a los 80 años de edad se ve como era a los 49.

Además de dramaturgo vos sos artista plástico, ¿qué nos podes decir del aspecto visual de la obra?

Hay un trabajo con el claroscuro. El aspecto subterráneo del propio espacio del CETC no puede ser dejada de lado tampoco; trabajé la puesta en escena en base a este espacio.

Por último: ¿cómo es producir en el CETC?

Hay un aspecto esencial del arte que se desliga y debe estarlo de las condiciones de producción. Pero sin embargo, hay espacios que generan esas formas esenciales de una manera libre. Éste es uno de esos casos. Acá la coyuntura es muy buena porque no hay condicionamientos. Las formas más interesantes del arte nunca vienen de los políticos sino de los creadores. En el CETC se crea con mucha libertad también gracias al director Miguel Galperín que es un gran hombre con el corazón puesto en su época.

“Nadie me dijo que había venido a este mundo para olvidarme de aquello que alguna vez soñé" se presentará hasta el sábado 15 de diciembre en el CETC. Las entradas se pueden adquirir ingresando a www.teatrocolon.org.ar así como en la boletería del Teatro Colón, Tucumán 1171 (4378-7109), de lunes a sábado, de 10:00 a 20:00 horas y domingo de 10:00 a 17:00 horas.

Programa

Fernando Rubio, dirección, texto y diseño espacial Guillermo Klein, composición y dirección musical

Marcelo Subiotto, actor Elías Gurevich, primer violín Marta Roca, segundo violín Marcela Magín, viola Diego Fainguersch, violonchelo

Santiago Pianca, asistente de dirección Alfredo Morelli, iluminación Santiago Rey, realización escenográfica

Horacio González, prólogo

Para más información, escribir a prensa@teatrocolon.org.ar.

Texto y fotografías: Estrella Herrera