Comprar de forma consciente es muy importante para lograr una alimentación saludable. Por eso, te dejamos consejos prácticos para lograrlo.
-¡La clave está en la planificación! Planificá bien tus compras armando previamente una lista, así evitás que la improvisación te lleve a comer de forma inadecuada. Si algún día tenés poco tiempo, sacale una foto a la heladera y a la alacena ¡Así elegís mejor sin comprar demás!
-Prestá atención a las ofertas por cantidad “4x3”, “Llevá 2 y en la segunda unidad tenés un descuento”, etc… algunas de estas promociones, si bien son tentadoras, muchas veces ofrecen productos calóricos y sin aporte de nutrientes. También, pensá si lo necesitas o estás comprando demás, para evitar el desperdicio de alimentos.
-Generá el hábito de mirar las etiquetas de los alimentos, ya que dan información sobre las propiedades nutricionales del producto. ¡Leer el rotulo nutricional te hace consciente de lo que estás comiendo!
-Al comprar un producto “Light” tené en cuenta que no necesariamente es reducido en calorías. Este término equivale a una reducción del 25% en algún nutriente (por ejemplo azúcar, grasa, sal, etc.) y esto no asegura que ayuden a mantener o conseguir un peso saludable.
-Elegí leche, yogur y quesos descremados, tienen igual valor nutricional ¡Con menos grasas!
-Incluí alimentos frescos y optá por frutas y verduras de estación: son más frescas, ricas y suelen estar a mejor precio.
-Animate a incorporar alimentos nuevos y descubrí diferentes formas de prepararlos.
¡Hacé de la compra un hábito saludable!