Martes 03 de Abril de 2018

Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo

El autismo es una discapacidad permanente del desarrollo que se manifiesta en los tres primeros años de edad.

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Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas para poner de relieve la necesidad de contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas con autismo, con la finalidad de que puedan llevar adelante una vida plena y gratificante como parte integral de la sociedad.

La celebración de este día en 2018 se centra en la importancia de empoderar a las mujeres y las niñas con autismo y de involucrarlas, tanto a ellas como a sus organizaciones, en las políticas y en la tomas de decisiones.

¿Qué es el Autismo?

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), los TEA (Trastorno del Espectro Autista) son un grupo de afecciones caracterizadas por algún grado de alteración del comportamiento social, la comunicación y el lenguaje, y por un repertorio de intereses y actividades restringido, estereotipado y repetitivo.

Los TEA aparecen en la infancia y tienden a persistir hasta la adolescencia y la edad adulta. En la mayoría de los casos se manifiestan en los primeros 5 años de vida.

Se calcula que 1 de cada 160 niños tiene un TEA.

Es importante consultar rápidamente ante la presencia de señales de alerta en el desarrollo infantil temprano:

  • Que un niño/a no mire a los ojos para comunicarse.
  • Que no sonría ni exprese alegría a partir de los 6 meses.
  • Que no intercambie sonidos, sonrisas o gestos faciales a partir de los 9 meses.
  • Que no responda a su nombre a los 10 meses.
  • Que no intercambie gestos como señalar, alcanzar, mostrar o saludar con la mano a los 12 meses.
  • Que muestre escaso interés por otros niños después de los 8 meses.
  • Que no balbucee a los 12 meses.
  • Que no diga ninguna palabra a los 16 meses.
  • Que no arme ninguna frase con sentido de 2 palabras (sin imitar o repetir) a los 2 años.
  • Pérdida de lenguaje, balbuceo o habilidad social a cualquier edad.

Además, los afectados por TEA presentan a menudo afecciones comórbidas, como epilepsia, depresión, ansiedad y trastorno de déficit de atención e hiperactividad.

Por otro lado, el nivel intelectual varía mucho de un caso a otro, y va desde un deterioro profundo hasta casos con aptitudes cognitivas altas.

La intervención temprana para niños que presentan señales de alerta en el desarrollo permite prevenir el trastorno en algunos casos, y mejorar el pronóstico y la calidad de vida de las familias.


El tratamiento que se brinde dependerá de la orientación terapéutica del psicólogo que trate al paciente. También, puede llevarse a cabo un tratamiento psicofarmacológico para la ansiedad, angustia o agresividad, que pueden surgir como efectos colaterales de la patología. También el papel de los padres en la prestación de apoyo a un niño con autismo es fundamental.

El Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez (Gallo 1330, Recoleta) es una institución pionera en la promoción y prevención del desarrollo infantil. Cuenta con un equipo interdisciplinario de profesionales que día a día atienden las problemáticas del desarrollo. Algunos testimonios:

“El diagnóstico fue difícil, pero lo que siempre destaco es cómo lo hicieron en el Hospital Gutiérrez. Fueron tan humanos, siempre hablando desde lo que uno puede hacer o ayudar. La contención que tuve hizo que salga de ahí con la ayuda necesaria para encaminar todo lo que viene después. Estoy muy agradecida con el hospital.” - Janeth, mamá de Benjamín de 8 años diagnosticado con TEA a los dos años.

“Todo comenzó desde muy pequeño. Mateo no disfrutaba de nuestra compañía, no toleraba sonidos fuertes ni a extraños, aleteaba como un ave que quería dar sus primeros vuelos. Muchos indicios de que algo no andaba bien. Muchos porqués y ninguna respuesta. Me decían: “señora, usted no le da tiempo, es muy pequeño”, “señora, usted lo malcría.” Decidimos consultar en el Hospital Gutiérrez donde recibimos más que respuestas: apoyo, contención, compromiso, profesionalismo, empatía. Así pude ver cuánta falta de información existía en todos los ámbitos. Como mamá me sentí en la obligación de ayudar a otras familias que pasan por nuestro camino”. Miryam, mamá de Mateo de 10 años, diagnosticado con TEA a los 18 meses.

Además, el servicio de salud mental del Hospital General de Niños Dr. Pedro de Elizalde (Manuel A. Montes de Oca 40, Constitución) atiende de manera integrada con psicólogos a chicos autistas, allí realizan el diagnóstico previo y el tratamiento correspondiente.