Lunes 14 de Julio de 2014

El Papa puso como ejemplo de “cultura del encuentro” al Mundial de Fútbol Callejero

Aseguró que “haciendo lío de verdad” se pueden alcanzar grandes cosas como “superar la pobreza y el hambre en el mundo”. "Es un ejemplo de construcción de la cultura del encuentro", agregó.

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El Papa puso como ejemplo de “cultura del encuentro” al Mundial de Fútbol Callejero que se disputó en los espacios públicos de la ciudad brasileña de San Pablo y aseguró que “haciendo lío de verdad” se pueden alcanzar grandes cosas como “superar la pobreza y el hambre en el mundo”.

El mensaje fue leído por los argentinos José María del Corral y Enrique Palmeyro, directores de la Red de Escuelas para el Encuentro “Scholas Ocurrentes”, en la Plaza de la República, una de las zonas más emblemáticas de la ciudad paulista, donde también se plantó el olivo que bendijo el pontífice y que luego será llevado a una favela como símbolo de la paz.

“Esta final del Mundial de Fútbol Callejero es un ejemplo de construcción de la cultura del encuentro y nos muestra que, cuando queremos y nos proponemos alcanzar algo diferente, podemos”, subrayó y agregó: “Sólo así podremos superar la exclusión de quienes menos tienen, superar la pobreza y el hambre”.

El Papa sostuvo que “nuestra fuerza y empeño pueden lograr grandes cosas. Y podemos lograrlo, en otras cosas, haciendo lío de verdad, con la pasión y sana recreación que genera el fútbol”.

Francisco animó a los jóvenes a seguir jugando “en cada barrio, en cada ciudad, con los criterios educativos que supieron aprender, donde los equipos establecen las reglas de juego de manera consensuada y donde, sin árbitro, todos los jugadores dialogan sobre el desarrollo del juego para acordar quien es el ganador”.

El pontífice argentino pidió “multiplicar” esta experiencia que promueve la Red de Scholas Ocurrentes, para que “llegue a niños y jóvenes en situación de encierro, de pobreza, de abandono y explotación. En fin a todos y a cada uno, para lograr la verdadera inclusión y transformar el mundo en una sociedad armónicamente integrada y en paz”.

El torneo, que reunió a jóvenes provenientes de 24 países y representantes de proyectos sociales, se disputó en espacios públicos de San Pablo y las reglas fueron fijadas por los propios participantes. Argentina y Brasil llevaron tres equipos, y también participaron delegaciones de Alemania, Bolivia, Catalunia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Ghana, Guatemala, Israel, Panamá, Paraguay, Perú, Sierra Leona, Sudáfrica y Uruguay.

Los equipos participantes representan a distintos proyectos sociales de diferentes países, que tienen en común la utilización del Fútbol Callejero para abordar problemáticas como la exclusión, la discriminación y la violencia.

Scholas Occurrentes nació inspirada en un anhelo del Papa de vincular las escuelas del mundo para su progreso mutuo, especialmente en aquellos establecimientos de menores recursos, y fomentar la inclusión de niños y adolescentes al sistema educativo con actividades pedagógicas, artísticas y deportivas.

Las primeras escuelas del mundo en unirse a esta red fueron inscriptas por el capitán del seleccionado argentino de fútbol, Lionel Messi, y el arquero italiano Gianluigi Buffon, en la sala de conferencias de la Pontificia Academia de las Ciencias del Vaticano en agosto de 2013.

El Mundial de la inclusión