Curada por Sandra Juárez, la muestra aborda la tierra como principal elemento conceptual, tanto en lo material como en lo inmaterial: la tierra como superficie fértil donde crece lo vegetal, pero también como materia vibrante y, finalmente, como lugar donde todo se transforma.
Andrés Paredes recrea en sus obras la belleza y la exuberancia de la selva misionera natal.
El nombre de la muestra “Un puñado de tierra”, fue tomado del poema de Herib Campos Cervera que refleja el profundo sentimiento de quienes han sido separados de sus raíces, esas que otorgan un sentido de pertenencia emocional, social y cultural. Al igual que en las obras de Andrés Paredes, simboliza el vínculo con el lugar de origen al que siempre se intenta volver.
La exposición reflexiona sobre cómo la tierra de origen impregna el alma, el lugar y construye memoria y pertenencia.