Quienes frecuenten el Microcentro porteño seguramente ya se han sorprendido con el enorme jardín vertical en forma de BA que la Ciudad instaló en la Plaza de la República, al pie del Obelisco.
El mismo, fue pensado para reflejar el espíritu sustentable de Buenos Aires y concientizar a los vecinos sobre el cuidado del medio ambiente. Pero, ¿cómo se armó y cómo llegó semejante estructura verde a los pies del emblema de los porteños?
La obra llevó seis meses de trabajo. Un equipo de 17 profesionales conformado por Diseñadores, Paisajistas y Arquitectos trabajaron en la concepción, elección de las especies y la ejecución respectivamente. El escenario de armado fue en Pilar. Luego, el jardín fue trasladado hacia el Obelisco en camiones especiales.
El Jardín Vertical ocupa una superficie total de 189 m2, está compuesto por 6.300 plantas aproximadamente y 23 especies diferentes, entre las que se destacan, plectranthus neochilus, asparagus sprengeri, plectranthus purpuratus, ficus repens, aptenia cordifolia, mesembrynthemum, clorophitum, hedera canariensis, sedum spectabile, tradescantia pallida, y tradescantia fluminensis, entre otras.

Fue montado sobre una estructura metálica portante con placas de material reciclado. Tiene un sistema de riego automatizado que lo monitorea a distancia por medio de un dispositivo remoto on-line (24 hs) para garantizar el correcto funcionamiento del sistema y el crecimiento de la vegetación. Asimismo, corrige el ph, controla la humedad, la temperatura y posibles fallas eléctricas, brindando un balance exacto de los nutrientes y el agua que las distintas especies necesiten. Además, se incorporó iluminación con artefactos LED conectados mediante paneles solares.
En otras grandes ciudades como New York, Barcelona, Londres, París, Syndey y Shangai, también se pueden ver este tipo de jardines.
La iniciativa coordinada por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público y desarrollada por la empresa GWall, permanecerá en la Plaza de la República hasta Septiembre.