La Ciudad de Buenos Aires presentó su Inventario de Gases de Efecto Invernadero (IGEI) correspondiente al año 2023, una herramienta fundamental para entender de qué sectores provienen las emisiones y cómo avanzar hacia una Ciudad más sostenible.
El inventario, elaborado por la Dirección General de Política y Estrategia Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente, permite cuantificar las emisiones generadas por actividades humanas durante un año calendario. A partir de estos datos, es posible identificar qué sectores son los que más emiten y así definir políticas públicas y proyectos para reducirlas. También funciona como un instrumento de seguimiento, ya que muestra la evolución de las emisiones a lo largo del tiempo y el grado de cumplimiento de los compromisos de reducción de emisiones asumidos por la Ciudad.
De acuerdo con el informe, las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para 2023 son de 10.759.177 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2eq). De ellos, el 52% de las emisiones corresponden al sector de la energía; el 31% al transporte y el 17% al de residuos. A su vez, representa una disminución del 4% en relación con 2022 y un 8% con respecto a 2019.
En relación con el sector de la energía, las emisiones se generaron por el consumo de electricidad y combustibles (principalmente gas natural) en edificios residenciales, comerciales y públicos.
En el sector transporte también incidió el consumo de combustibles (nafta, diésel y gas natural) y electricidad, esto comprende tanto al sector automotor como al transporte público, que incluye a los trenes y subtes.
En el caso de los residuos, las emisiones se generaron en los rellenos sanitarios, donde se disponen los residuos generados en la Ciudad y, en menor medida, del tratamiento biológico de estos residuos y las aguas residuales.
Con la publicación del informe 2023, Buenos Aires cuenta con una serie histórica completa desde el año 2000 hasta la fecha, lo que permite analizar tendencias, medir progresos y diseñar nuevas estrategias de mitigación basadas en datos precisos.
La Ciudad elabora estos informes desde el año 2000 y desde 2015 se realiza bajo los estándares del Protocolo Global para Inventarios de GEI a Escala de Comunidad (GPC), garantizando la ctransparencia y la capacidad para comparar datos a nivel internacional.