Más de 25 vecinas, en su mayoría mujeres mayores, cuentan hoy con un espacio renovado con mejores condiciones, más posibilidades y mayor comodidad en la nueva huerta comunitaria del Barrio Padre Carlos Mugica.
Sobre la calle Yaguareté 701, a tan solo metros del Ministerio de Educación, la comunidad tiene un nuevo lugar para encontrarse, aprender y disfrutar. En la huerta se aprende a cuidar la tierra, tratar las plantas y promover una alimentación más consciente. Pero, sobre todo, funciona como un espacio de contención y comunidad. El deseo de contar con un lugar propio fue un pedido sostenido de las vecinas, que hoy ven concretado gracias al trabajo conjunto.
El proyecto cuenta con el acompañamiento de la Agencia de Protección Ambiental (APRA), de la Subsecretaría de Ambiente, que participa activamente con capacitaciones, talleres y actividades de formación e intercambio de saberes. Su presencia fortalece la iniciativa y enriquece la experiencia de quienes forman parte del espacio.
La huerta comunitaria se consolida así como un símbolo de trabajo colaborativo y respeto por la naturaleza, donde las vecinas cultivan no solo la tierra, sino también los vínculos que fortalecen la vida en comunidad.