Si una Ciudad está pensada desde y para los niños, seguramente, será un espacio vivible para todos. Tengo en mi mesa de trabajo una nota de un niño de 8 años, Agustín, que escribió: "Queremos andar en bici hasta que termine la Ciudad". Agustín lo escribió durante un taller que realizamos con el pedagogo italiano Francesco Tonnucci, hace ya varios años.
La simpática opinión mantiene encendida la llama de lo que debemos hacer.
Incluir la visión de los niños dentro de su entorno de movilidad cotidiano, implica crear espacios de divulgación y práctica activa, invitando a los más pequeños a participar desde los primeros años de vida. Desde el Ministerio de Desarrollo Urbano, llevamos adelante el programa Ciudad Amigable para el Desarrollo Sostenible. Este programa se ha puesto en marcha en distintas escuelas primarias de la Ciudad de Buenos Aires, con la modalidad de talleres intensivos en el horario de clases.
A través de distintas actividades, incentivamos a los niños a discernir cuáles son sus mayores motivaciones y preocupaciones, siendo ellos quienes se encuentran- de a poco- comenzando a ocupar el espacio urbano.
Ayer mediante un trabajo transversal y en equipo con los ministerios, llevamos adelante la Jornada Internacional “Los Niños Proyectan Fututo”, en el marco de las IV Jornadas de Humanización del Espacio Público. Estuvieron presentes: Francesco Tonucci, alcaldes y alcaldesas de Colombia, directivos y coordinadores de la Escola Do Futuro de San Pablo, Brasil, comitivas técnicas y representantes de Universidades de Colombia y Argentina.