Martes 24 de Agosto de 2021

Redescubriendo el Jardín Japonés

Enterate un poco más sobre este clásico espacio verde de nuestra Ciudad, que además es el parque de estilo nipón más grande por fuera de su país de origen.

Compartir en Redes

Fue proyectado y erigido por la colectividad japonesa con un doble motivo: por un lado, agradecerle al pueblo argentino por haberlos recibido tan bien en épocas de inmigración; y, por el otro, tener un lugar de encuentro para recibir a los príncipes herederos al trono imperial, Akihito, y su esposa, la princesa consorte Michiko.

Esta visita fue un acontecimiento único, ya que por primera vez un miembro de la familia imperial nipona visitaba la Argentina. La colectividad japonesa incentivada por el suceso, en tan sólo 50 días logró financiar y levantar este imponente lugar, que fue inaugurado el 17 de mayo de 1967, con la presencia de los nobles herederos.

"Me sentiré sumamente complacido si una visita nuestra, aunque sea de corta duración, nos permite servir de puente [entre Japón y Argentina] para un más estrecho vínculo..." (Akihito- 15 de mayo de 1967)

Tomando como modelo el Jardín Zen, en 1977 fue rediseñado bajo la dirección del ingeniero paisajista Yasuo Inomata. Considerado un "pequeño Japón en Argentina" y un "pulmón de armonía y tranquilidad en medio de la gran ciudad", en 2004, la Secretaría de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires declaró al Jardín Japonés "sitio de interés turístico" y, en el año 2008, el Poder Ejecutivo Nacional lo declaró "bien de interés histórico y artístico de la Nación".

 

En un marco de paz y armonía, rodeados del perfume y los colores que ofrecen, según el momento del año, las flores de cerezos, los nenúfares, el ginkgo biloba y las azaleas, el Jardín Japonés alberga, entre otras cosas, un restaurante con lo mejor del arte culinario japonés; el Salón Tokyo, un espacio para exponer y transmitir el arte japonés, desde cuyo balcón mirador se puede disfrutar del paisaje; un vivero ideal para adquirir el mejor bonsai posible; una casa de artesanos, donde llevarse un recuerdo de la cultura nipona a los hogares; y la Sala de Lectura Tokushima Ken, que cuenta con una amplia bibliografía, castellano, inglés y japonés, sobre historia y cultura de ese país.

Los vecinos y las vecinas de la Ciudad pudieron disfrutar de sus encantos a través de #ExperienciasBA de la mano de Participación Ciudadana, recorriendo cada uno de los espacios de este singular lugar, con la ayuda de un guía.

Ya sea para recorrer sus senderos y deleitarse con sus paisajes, para descansar disfrutando su paz, para respirar el aire puro o para aprender siguiendo su fascinante agenda cultural, el Jardín Japonés de Buenos Aires nos espera con todo su encanto y su sabiduría milenaria.