Ante un Teatro Colón colmado, cerró anoche el Festival de Música y Reflexión 2015, protagonizado por Daniel Barenboim junto con Martha Argerich (presente durante los primeros siete días del ciclo) y la West-Eastern Divan Orchestra.
Para finalizar su segunda edición, la West-Eastern Divan Orchestra, dirigida por el maestro, interpretó el Triple Concierto de Beethoven, Peleas y Melisande de Schönberg, y como bises, el Preludio a la siesta de un fauno de Debussy y El Firulete de Mariano Mores.

El festival contó este año con una oferta musical más variada, una mayor osadía en el repertorio de todos los conciertos y una mayor interacción entre las tres partes, incluyendo instancias no previstas.
El suceso cultural del año constó de 10 conciertos a sala llena con localidades agotadas, una función gratuita para 2.500 alumnos de escuelas públicas y tres conciertos en centros religiosos.

También, se reiteró el Simposio de Reflexión que completó el objetivo del Festival.
Además, más de 100 mil personas vieron desde sus casas, en todas partes del mundo, a través del nuevo sistema de streaming estrenado, las actividades del Festival que volvió a reunir a Daniel Barenboim y a Martha Argerich con el público argentino.