
Giselle tiene 37 años, 2 hijos (19 y 10 años) y es divorciada. Trabaja como docente en dos escuelas públicas de la Ciudad. Vivía con sus padres hasta que se enteró del lanzamiento del programa Primera Casa BA y presentó su solicitud a través de internet. En el primer cierre no fue seleccionada, pero recibió un email del Instituto de Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires, donde se informaba que quienes volvieran a presentarse recibirían puntos extra que los favorecerían en las próximas solicitudes que realizaran. Conforme a esta notificación, hizo otro intento que resultó favorable porque quedó seleccionada en el segundo mes de adjudicaciones.
Con la ayuda de sus padres pudo reunir el 15% de la propiedad requerido y finalmente se convirtió en la primera beneficiaria en escriturar a través de Primera Casa BA.
“Tener mi primera casa me cambió radicalmente la vida. Antes vivía en una vivienda muy pequeña en La Boca, en donde mis hijos adolescentes, de diferente sexo, tenían que compartir habitación. Hoy logramos un espacio propio e intimidad”, expresó Giselle.
Compró un PH en Barracas de 70 metros cubiertos, con una terraza de 30 metros. Lo refaccionó y acondicionó la distribución de los ambientes de modo que sus dos hijos pudieran tener cuartos separados. “Para mi es una alegría porque también sé que mis hijos viven mejor. El más chico me dijo el otro día que le encantaba la casa nueva porque tiene su propia habitación”, contó Giselle.
“Es un programa que yo le recomiendo a todo el mundo porque a mí me resultó muy beneficioso”, concluyó.
Primera Casa BA es una iniciativa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que se desarrolla a través del trabajo conjunto entre el Instituto de Vivienda y el Banco Ciudad. Es un programa de créditos hipotecarios que desde su lanzamiento, hace un año y medio, ya permitió que más de mil familias puedan acceder a su propio hogar.