En este ambiente estaba ubicado el escritorio de Enrique Larreta. Aquí se exhibe la mesa que el autor de La gloria de Don Ramiro utilizó para su trabajo entre 1918 y 1961: un mueble de patas torneadas y travesaños de influencia portuguesa, donde el escritor realizó gran parte de su obra literaria. Si bien Larreta solía alternar su trabajo en otras residencias de su propiedad como la estancia “Acelain” en Tandil, o la casa cordobesa de “El Potrerillo”, la redacción de la mayoría de sus libros pasó por este escritorio.
Una de las obras más importantes de esta sala, es el retablo relicario del siglo XVII. Realizado en madera tallada, se destacan los relieves de la base con tres escenas religiosas que representan la Anunciación a San Joaquín, el Martirio de San Sebastián y San Antonio Abad guiado por el arcángel Gabriel. Este tipo de retablos con columnas torsas o salomónicas fue trasladado a América y sus colonias. En vida de Larreta estaba ubicado detrás del escritorio y sus estantes eran utilizados para colocar libros y pequeños objetos de arte. Entre otras piezas aparecen, una cabeza de bronce de Enrique Larreta realizada por el escultor argentino Alberto Lagos, una pintura atribuida a Tiépolo representando el tema bíblico de Susana y los Viejos, una tapicería heráldica del Siglo XVI, un par de bibliotecas con los escudos de la familia Anchorena y Larreta y algunos objetos característicos de su colección como braseros y sillones fraileros.