Sala infancia de Cristo

Esculturas y retablos. La función educadora de las imágenes

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Los retablos constituyen un modo de trasmitir asuntos de fe a través de sus imágenes. Ubicado generalmente en el altar mayor de la iglesia, el fin de los retablos era narrar, contar hechos y milagros de la vida de los santos. Su desarrollo debe enmarcarse dentro del proceso de revalorización de la imagen como elemento fundamental del proyecto doctrinal, reconvertido a fines de la Edad Media en una nueva estrategia persuasiva de carácter ilustrativo y pedagógico. En líneas generales, los retablos españoles representaban historias sagradas pintadas sobre tablas de madera. La renovación renacentista consistió precisamente en introducir la escultura a esas obras. Todo un equipo de tallistas y artesanos colaboraba en la concreción de estos artísticos trabajos. En este caso se presenta un retablo escultórico que narra los episodios de la Infancia de Cristo. Está compuesto por dos paneles de madera tallada, policromada y dorada en donde se aprecia una influencia estilística de los talleres del centro de Europa. La pieza perteneció al magnate de la prensa americana William Randolph Hearst, uno de los mayores compradores de arte español de su tiempo, cuya vida dio origen a la película Citizen Kane (1941), dirigida por Orson Welles. 

En esta sala se presentan también esculturas exentas, que probablemente hayan formado parte de algún retablo y que dan cuenta de la diversidad de épocas, estilos, técnicas y significación de estas imágenes.