Nacido en Buenos Aires en 1873, Enrique Larreta concentró en su persona numerosas facetas. Como escritor, fue uno de los representantes más destacados del Modernismo literario en Hispanoamérica. Ubicada dentro de la categoría de novela histórica, La gloria de Don Ramiro (1908) llegaría a constituirse en el modelo del género en el que Larreta, a través de la paciente reconstrucción de una época lejana, revivió hechos y personajes de la España del Siglo de Oro. La obra marcó un hito en la cultura argentina, fue traducida a decenas de idiomas y puso a su autor al nivel de los más grandes de la literatura universal.
Como diplomático, desempeñó el cargo de Ministro Plenipotenciario en Francia entre 1910 y 1916 designado por el presidente Roque Sáenz Peña. Su condición ilustrada y su estilo aristocrático lo convirtieron en el “ministro ideal”: su nombre condensaba cultura, civilización y modernidad, atributos a los que aspiraban las naciones de América.
Como coleccionista su patrimonio estuvo ligado a los numerosos viajes recorriendo anticuarios, sobre todo franceses y españoles. Su colección de arte incluyó pinturas, esculturas, mobiliario, armas, tapices y cerámica, en particular de los siglos XVI y XVII. Formada en los años siguientes a 1910, el inicio de la colección coincidió con el momento de su mayor esplendor literario y con los debates ideológicos y estéticos surgidos en torno al Nacionalismo Cultural del Centenario. Entre sus rasgos principales, este movimiento incluía una búsqueda de las raíces nacionales y un espíritu de reivindicación hacia España.