Salón Rojo

Religión, imagen y poder. La Contrarreforma

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Las obras de esta sala pertenecen al Renacimiento y Barroco y son un buen ejemplo de los temas que tuvieron mayor difusión durante los siglos XVI y XVII, momento en el que España se erigió en defensora del Catolicismo frente al Islam y a la Reforma protestante. A partir del Concilio de Trento (1545-1563) el arte de la Contrarreforma elaboró un plan de propaganda religiosa a través de imágenes conmovedoras o exhortadoras. Uno de sus postulados esenciales se refería a la fugacidad de nuestra vida material, y la posibilidad de alcanzar la salvación del alma a través del perfeccionamiento de lo espiritual. La iglesia como principal comitente, sabe de la eficacia de las imágenes para llegar a la población analfabeta, y por ende demanda obras de asuntos bíblicos. En esta sala se hallan representados temas que refieren en su mayoría a la Pasión de Cristo, cuyas imágenes presentan el movimiento, la teatralidad y el carácter dramático típico del barroco.

Entre los objetos también aparecen diversas armas, como las alabardas y lanzas, que se usaban en los combates a caballo y una panoplia con partes de una armadura, espadas de cazoleta, una ballesta y un arcabuz de madera con incrustaciones de marfil del siglo XVI. Se destaca también la puerta de acceso al Oratorio, formada por distintas escenas de la vida de San Juan Bautista.Contiguo al Salón azul, esta sala atesora el magnífico “Retablo en honor a Santa Ana” realizado en el año 1503 por el maestro de Sinovas. Es un maravilloso ejemplo del estilo gótico tardío que floreció en España en la época de los Reyes Católicos