
Tres artistas jóvenes de diversa procedencia, formación y recorrido profesional, se reúnen en una propuesta que combina imágenes visuales y percepciones auditivas. Por un lado, Avendaño nos acerca al uso de la fotografía como registro veraz y directo de la realidad visible. Por su parte, Cirulli nos muestra el pasaje gradual hacia la abstracción utilizando el medio de la pintura de caballete. Finalmente, Koliva propicia un ambiente en las antípodas de la lógica polifónica a través de instrumentos musicales no convencionales.