
Activo de manera preponderante entre las décadas de 1930 y 1960 en los ambientes de la prensa gráfica y de la plástica porteña, Kantor supo moverse con ductilidad entre los círculos de la cultura local. Su corpus de trabajo es tan amplio como complejo: desde retratos caricaturescos y dibujos de contenido político hasta finas pinturas de las más lejanas latitudes, Kantor exhibe maestría técnica y solidez conceptual en idénticas proporciones.

Conocer su obra es adentrarse en el genuino espíritu de un siglo XX soñador, reflexivo y con ansias de transformación social.