
Asomarse al mirador del Museo Benito Quinquela Martín es acercarse a la mirada de uno de los artistas que mejor interpretó el paisaje de La Boca. Desde este balcón privilegiado, el barrio se revela como un entramado de río, puentes, arquitectura, historia y vida cotidiana que aún conserva la identidad que inspiró gran parte de su obra.
Durante la visita, los participantes descubrirán cómo el paisaje cultural de La Boca fue transformándose a lo largo del tiempo, mientras reconocen algunos de sus principales hitos patrimoniales; observar el Puente Transbordador Nicolás Avellaneda, el Riachuelo, la Vuelta de Rocha, Caminito y el Complejo Quinqueliano —integrado por la Escuela de Artes Gráficas, el Hospital Odontológico Infantil, el Lactario Municipal, el Teatro de la Ribera, la Escuela Pedro de Mendoza y el Jardín de Infantes—, instituciones nacidas del compromiso de Benito Quinquela Martín con su comunidad.
Desde las alturas también es posible descubrir otros espacios que forman parte de la identidad del barrio, como la Plazoleta de los Suspiros, la Fundación PROA, la Fundación Andreani, Colón Fábrica, el Caserón Cichero, las tradicionales casas de La Boca, los antiguos astilleros y la cúpula de la Escuela San Juan Evangelista, componiendo una panorámica donde patrimonio, arte y ciudad dialogan en un mismo horizonte.
Una invitación a mirar con otros ojos, descubrir las huellas que Quinquela dejó en el barrio y comprender que cada rincón del paisaje cuenta una parte de la historia de La Boca.