La exposición reúne esculturas de Antonio Oriana (1931 – 2022) y Rubén Locaso (1934 – 2001), realizadas entre las décadas de 1980 y 2000, proponiendo un recorrido entre dos modos de pensar la forma y su relación con el tiempo.
Mientras en Locaso la figura se tensiona y se proyecta hacia un límite donde lo físico se vuelve interrogación, en Oriana la forma se condensa en estructuras de fuerte presencia material.
El diálogo entre ambos artistas activa una reflexión sobre lo arcaico no como pasado, sino como una energía persistente que atraviesa la escultura y la proyecta hacia lo por venir.




Pujol 644