Esta muestra permite explorar la consolidación de un lenguaje artístico que evidencia el diálogo constante entre las producciones escultóricas y pictóricas del autora. La serie "La Marca del Olmo" (2004-2006), pieza clave en su trayectoria, revela la madurez alcanzada en el campo de la escultura, destacando que tres piezas de dicha serie forman parte del patrimonio del museo.
Sus trabajos pictóricos sumergen al espectador en un mundo de gestualidad dinámica y encuentro vibrante de formas, donde resuenan ecos de la tridimensionalidad. La exposición muestra cómo este arte establece un nexo comunicativo, preservando la esencia que lo define a través de las distintas etapas de su producción.
Pujol 644