Luis Perlotti (1890 - 1969). Clavel del aire, 1932

Relieve en cemento policromado. 91 x 104 x 4 cm.

Compartir en redes

Escuchá la descripción de la obra

Clavel del aire. Luis Perlotti

Alto relieve con escena de barrio de La Boca con músicos y una pareja bailando tango
El alto relieve que estás contemplando invita a rememorar una postal típica del barrio de La Boca hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX. El protagonista de estas calles es el tango, que asoma desde las melodías del bandoneón, la guitarra y el baile de la pareja que ocupa el centro de la composición.

Esta producción pone de manifiesto todos los íconos que representan al barrio portuario del Riachuelo, y el escenario son las casas de colores que evocan a las viviendas típicas boquenses, los conventillos. El arrabal, entendido como ese sitio alejado del centro, fue el lugar marginal que constituyó la usina de este género musical llamado tango, un ritmo que daría que hablar y que se convirtió en parte indisoluble del ser argentino.
Al observar esta obra, nuestra mirada parece ingresar desde la izquierda de la composición, como si comenzará a sonar la música que se proyecta desde el clavijero de la guitarra, atraviesa la pareja que está bailando y continúa desde sus manos entrecruzadas al danzar hacia la otra pareja que, tímidamente, asiste a la escena. El recorrido cierra con la madre que, en una pausa, se ve atraída por la ceremonia musical. 

Esta obra de Luis Perlotti emplazada en Caminito se enmarca…. como remembranza de aquella época dorada de bohemia artística boquense, tal como reza la estrofa del tango que dió nombre a este pasaje: “Caminito que el tiempo ha borrado… Que juntos un día nos viste pasar”. Hoy, tu mirada en esta obra activa la reminiscencia de aquel momento.

RESTAURACIÓN REALIZADA

Clavel del aire

El Museo Benito Quinquela Martín (MBQM) tiene a su cargo la salvaguarda y puesta en valor de las obras expuestas en la calle Caminito.
Por este motivo el equipo de restauración y conservación del MBQM le realizó a la obra la siguiente intervención:

  • Limpieza general.
  • Adhesiones de material debilitado.
  • Reintegración de piezas faltantes.
  • Retoque con color en sectores con pérdida.
  • En función a la información obtenida se modificó el color del marco.

Luis Perlotti

Formado en la Academia Nacional de Bellas Artes, egresó en 1915. Tuvo entre sus maestros a Pío Collivadino, Carlos Ripamonti,  Lucio Fontana y Lucio Correa Morales. Más tarde recogió las influencias de Eduardo Holmberg, Juan Bautista Ambrosetti y Ricardo Rojas, modelando un imaginario profundamente vinculado a la historia y tradiciones americanas.

En 1925 viajó por América, estudiando las formas culturales y la cosmovisión andina.

Desde 1912 participó en el Salón Nacional, donde llegó a ser  reconocido con el Tercer Premio (1922). Asimismo, su obra fue exhibida en salones, concursos y exposiciones a nivel local, nacional e internacional. Se destaca su participación en la Exposición Internacional de Sevilla (1927).

Fue uno de los principales animadores de la célebre Peña del Café Tortoni, tertulia de inspiración americanista que desde 1926 y por más de veinte años, convocó a muchos de los principales creadores hispanoamericanos de las primeras décadas del siglo XX.

Como parte de los proyectos de La Peña, realizó los monumentos en homenaje a Alfonsina Storni (Mar del Plata), a Leopoldo Lugones (Delta de Tigre) y a Fernando Fader (Ischilín, Córdoba). Una gran cantidad de sus obras se encuentran emplazadas en espacios públicos en varias provincias argentinas. Por ejemplo, el Monumento a los Galeses (Puerto Madryn, Chubut), La Danza de la Flecha (Paraná, Entre Ríos), Monumento al Indio Diaguita (La Rioja), Monumento al barrio de Caballito (Ciudad de Buenos Aires), Retorno a la Patria (Tunuyán, Mendoza), Paula Albarracín (casa natal de Domingo Faustino Sarmiento, San Juan), entre otros.

En 1969, poco antes de morir en un accidente automovilístico, donó a la ciudad de Buenos Aires su casa-taller para formar el museo que hoy custodia su legado.