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La producción visual de Luis Perlotti puede vincularse con la corriente de pensadores latinoamericanos que, en las primeras décadas del siglo veinte, buscaban reivindicar las culturas autóctonas del continente americano. Desde esta postura ideológica es que resulta preciso analizar las representaciones de este artista, dado que gran parte de su prolífica obra pone de manifiesto los tópicos de “lo americano” y “lo indigenista”, aunque varíe las técnicas y soportes.
El presente relieve Las tejedoras nos muestra a un grupo de mujeres de rasgos indígenas ataviadas con ponchos, realizando el hilado y trabajo con el telar. De esta forma, el artista nos invita a conocer una tarea tradicional de las sociedades autóctonas ligada, históricamente, al universo de lo femenino. Para enmarcar la escena geográficamente, a los costados se encuentran representados los cardones, plantas nativas del noroeste argentino.
En el pasaje Caminito, podrás apreciar otras obras del mismo artista: los relieves Clavel del aire, Santos Vega y el busto escultórico de Juan de Dios Filiberto.
El Museo Benito Quinquela Martín (MBQM) tiene a su cargo la salvaguarda y puesta en valor de las obras expuestas en la calle Caminito.
Por este motivo el equipo de restauración y conservación del MBQM le realizó a la obra la siguiente intervención:
- Eliminación de hongos, musgos y líquenes
- Tratamiento de fisuras, grietas y hierro expuesto.
- Protección con hidrorrepelente.
Luis Perlotti
Formado en la Academia Nacional de Bellas Artes, egresó en 1915. Tuvo entre sus maestros a Pío Collivadino, Carlos Ripamonti, Lucio Fontana y Lucio Correa Morales. Más tarde recogió las influencias de Eduardo Holmberg, Juan Bautista Ambrosetti y Ricardo Rojas, modelando un imaginario profundamente vinculado a la historia y tradiciones americanas.
En 1925 viajó por América, estudiando las formas culturales y la cosmovisión andina.
Desde 1912 participó en el Salón Nacional, donde llegó a ser reconocido con el Tercer Premio (1922). Asimismo, su obra fue exhibida en salones, concursos y exposiciones a nivel local, nacional e internacional. Se destaca su participación en la Exposición Internacional de Sevilla (1927).
Fue uno de los principales animadores de la célebre Peña del Café Tortoni, tertulia de inspiración americanista que desde 1926 y por más de veinte años, convocó a muchos de los principales creadores hispanoamericanos de las primeras décadas del siglo XX.
Como parte de los proyectos de La Peña, realizó los monumentos en homenaje a Alfonsina Storni (Mar del Plata), a Leopoldo Lugones (Delta de Tigre) y a Fernando Fader (Ischilín, Córdoba). Una gran cantidad de sus obras se encuentran emplazadas en espacios públicos en varias provincias argentinas. Por ejemplo, el Monumento a los Galeses (Puerto Madryn, Chubut), La Danza de la Flecha (Paraná, Entre Ríos), Monumento al Indio Diaguita (La Rioja), Monumento al barrio de Caballito (Ciudad de Buenos Aires), Retorno a la Patria (Tunuyán, Mendoza), Paula Albarracín (casa natal de Domingo Faustino Sarmiento, San Juan), entre otros.
En 1969, poco antes de morir en un accidente automovilístico, donó a la ciudad de Buenos Aires su casa-taller para formar el museo que hoy custodia su legado.