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El relieve en cemento que estás observando nos remite a uno de los oficios típicos del barrio de La Boca tiempo atrás: la herrería para la confección de piezas navales.
Con una paleta cromática acotada, los elementos representados en el último plano de esta obra hacen referencia al contexto portuario boquense de fines del SXIX: las chimeneas humeantes de las fábricas en plena jornada y una rueda de hierro nos aportan, además, información sobre el oficio de este hombre. La tarea del herrero y la fundición de metales supieron ser trabajos usuales en la ribera del Riachuelo hacia dicha época; el mismo Quinquela en su vasta producción pictórica también dedicó varias piezas a esta temática, y poner en valor esta labor.
La figura humana con el torso desnudo persigue la intención de mostrar la musculatura activa en la tarea del hombre, que con el martillo golpea y moldea una pieza de metal sobre el yunque. Cuando continúes tu recorrido, verás que las barandas de los balcones de los conventillos suelen ser de hierro forjado, y generalmente ésta es la única parte de las viviendas a las que se les dedica más detalle en cuanto al adorno.
La autora, Marisa Balmaceda Krause, tomó clases con el artista ruso Stephan Erzia, quien hacia 1922 llegó a la Argentina, donde residió durante dos décadas. Al igual que la obra que estás contemplando, una escultura de dicho creador ruso también forma parte de la colección del Museo Benito Quinquela Martín.
Cabe destacar que Balmaceda Krause constituye un caso de interés para el panorama artístico porteño de las primeras décadas del siglo XX por su sostenida participación tanto en el Salón Nacional como en los salones municipales. Resulta interesante marcar esta distinción dado que las mujeres que deseaban dedicarse enteramente a la carrera artística tenían que sortear mayores obstáculos que los hombres para lograr el mismo objetivo. En esta misma línea, es preciso señalar que la técnica escultórica se encontraba más emparentada con los hombres artistas, porque se consideraba que el esfuerzo físico que los procedimientos escultóricos exigen constituían una gran dificultad para las mujeres.
Fue intención manifiesta de Quinquela al estructurar su colección de arte argentino -puertas adentro, el Museo de Bellas Artes de Artistas Argentinos de la Boca (1938), y extramuros, el Museo al aire libre “Caminito” (1959) - que sea un espacio de exposición y reconocimiento a las mujeres artistas.
Marisa Balmaceda Krause
Nacida en Buenos Aires, su formación pasó por la Escuela Nacional de Bellas Artes y el taller del escultor ruso Stephan Erzia. Sus dibujos e ilustraciones fueron publicados en numerosos medios gráficos argentinos, entre los que se destaca la revista Caras y Caretas. En 1942 obtuvo Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Bellas Artes, en el Museo Municipal de Valparaíso (Chile).En el parque de Mayo (San Juan) se halla emplazada la estatua La niña de Sarmiento, homenaje a Domingo Faustino Sarmiento.