Instituto William C. Morris
Se encuentra ubicada en el barrio de Almagro y pertenece a la Comuna 5. Su dirección es Lavalle 3761.
El primero de marzo del año 1926, los educadores Dolores Piñeiro de Morales y José Morales fundan el Instituto, que por aquellos años tomaría el nombre de sus creadores. Se ubicaba entonces en el barrio de Flores y se dedicaba a la formación de niñas en el Nivel Primario, siendo su primer Director Dr. José Morales.
El crecimiento de su población escolar requiere nuevas aulas obligando, así, a cambiar de sede trasladándose a la calle Pozos 162. También resultaría pequeña para albergar a las alumnas y frente a la notable labor desarrollada por todo el equipo directivo y docente los señores padres requieren la creación del Nivel Secundario.
En 1931 se le otorga al establecimiento la adscripción para el primer año del Bachillerato, comenzando a funcionar en una nueva sede sita en la Av. Independencia 1851. Año tras año se van abriendo los otros cursos completando el Bachillerato. Posteriormente se suma la Sección Comercial y, finalmente, la del Magisterio.
Por problemas de salud José Morales, ya Rector del Instituto, debe alejarse de su tarea pedagógica definitivamente. Corría el año 1963.
En 1964 se hace cargo el Profesor Jorge Rey Cazes, quien decide el traslado del Instituto a la actual sede, sita en Lavalle 3761. Este domicilio era visitado asiduamente por el filántropo inglés William C. Morris, lo que inspiró a las autoridades a rendirle homenaje colocándole su nombre al Instituto.
Los cambios de una sociedad en marcha constante transformó al colegio de niñas en mixto.
En 1988 se amplía a las sedes de Lavalle 3757/59 y en el año 1994 se le suma la sede ubicada en Lavalle 3787, destinada exclusivamente al Nivel Inicial.
Actualmente la orientación elegida para el nivel secundario es Bachiller en Comunicación.
El instituto se destaca por ser una de las pocas instituciones laicas del barrio de Almagro, reflejo de una identidad basada en la apertura, el respeto y la pluralidad. A lo largo de casi un siglo, ha sostenido un alto nivel académico, acompañando de manera personalizada las trayectorias de sus estudiantes y reconociendo la singularidad de cada uno. Como espacio inclusivo, promueve la pertenencia, la empatía y la igualdad de oportunidades. De este modo, no solo se busca que quienes egresan se lleven una sólida formación, sino también que incorporen valores que los impulsen a ser ciudadanos comprometidos, solidarios y conscientes de la importancia de la comunidad.