Educación

Benito Quinquela Martín

Aproximación a su estética

Los inicios

"Hubo una época primera, muy corta de tanteos, en la que ensayé todo, acuarela, pastel, óleo, y busqué distintos temas, hice desde ratones hasta paisajes, cabezas de mis compañeros del puerto y desnudos, hasta que al fin encontré mi mundo." Benito Quinquela Martín comenzó a indagar en la plástica en los inicios de su adolescencia cuando utilizaba sus ratos libres, luego de trabajar como peón de descarga junto a su padre adoptivo en el puerto de la Boca, para dibujar y realizar bocetos.
Bajo la influencia de Alfredo Lazzari incorporó el gusto por lo luminoso, soltura dibujística, riqueza cromática. Las obras producidas en este período se caracterizaron por el empleo de pinceladas evidentes, empastes medidos, luminosidad, cromatismo cálido, materia rica y equilibrio de la composición, como puede observarse en la obra Paisaje de la Boca realizada en 1910. Lazzari permitió desarrollar en Quinquela la libertad expresiva, la posibilidad de manifestar su temperamento, de encontrar su lenguaje propio. Solía decirle "debes ser tú y no otro".