Educación

Aproximación a su estética

Ejes Temáticos

"Cuando empecé a pintar barcos noté que lo hacía con fluidez y alegría, me había encontrado." La obra de Quinquela abordó la vida portuaria, la vuelta de Rocha y el puerto boquense donde la presencia del barco y el trabajo del hombre constituyen los principales ejes temáticos. Interesado por la situación de los barcos, registró los acontecimientos relacionados con diferentes situaciones marinas, documentando mediante recortes periódicos y fotografías guardados en su archivo particular, aspectos trascendentes de la vida de aquellos.

En la obra Buque en reparación Quinquela puso el foco de atención y el peso compositivo en el barco que constituye el protagonista principal de la obra y utilizó el contraste marcado para acentuar su presencia significativa. Acentuó la actividad de los calafateros que están reparando el barco. La profundidad está lograda por una diferenciación entre las escenas de gran tamaño de los primeros términos y las pequeñas de los últimos. Estos planos se integran mediante el espacio sugerido por el agua y el cielo.
"Considero que el barco tiene tres momentos: el nacimiento en el astillero, la vida activa en las aguas y la muerte en el cementerio de barcos. Como los seres humanos los barcos pasan por tres etapas esplendor, reparación y cementerio." Estos diferentes momentos están relacionados, en la obra del artista, con los fenómenos de la naturaleza amanecer, crepúsculo, tormenta, escarcha, lluvia y con la presencia de la figura humana captada en intensa actividad o en actitud contemplativa o con su ausencia. Describió la vida del Riachuelo animada por muchedumbres activas durante diferentes horas del día. Consustanciado con su medio tradujo el paisaje físico y humano, el trabajo del hombre portuario y su trajinar permanente.
En Día de trabajo la escena representa la actividad en el Riachuelo, con barcazas próximas a la ribera y el embarcadero con hombres cargando y estibando bultos. Aplicó la perspectiva aérea, impuesta por su visión desde lo alto, obteniendo como resultado un espacio profundo. Los primeros planos describen la actividad de los estibadores, los intermedios muestran construcciones sobre la costa y el puente que cruza el Riachuelo. En último término se observan edificios con chimeneas humeantes y el cielo. Las formas pierden nitidez, se desdibujan los contornos y se fusionan con el fondo. La atmósfera y los colores empleados aluden a un día gris, después de la lluvia. Esto se evidencia en los charcos sobre el piso y en el tratamiento particular del agua y del cielo. La factura se caracteriza por un empaste denso y vibrante. Las escenas que aluden al trabajo están tratadas con una paleta tonal baja, en tanto el Riachuelo y el cielo, por el contrario, resultan más iluminados.

Quinquela dignificó el trabajo. En las obras donde la faena portuaria cobra importancia, trató la figura humana como silueta esquemática curvada, distribuida en repetición rítmica, acentuando la idea de la intensa actividad como puede apreciarse en Descarga de carbón. Representa la actividad y agitación de las horas de trabajo. Escenas de gran dinamismo, sobriedad colorística, paleta sin fuertes contrastes. El espacio es escenográfico, amplio ambiente portuario, donde figuras y atmósferas se integran en un espacio profundo, la aplicación de la perspectiva aérea y la elevación de la línea del horizonte, procedimientos que permitieron al artista representar numerosas escenas a partir de la estructuración de varios planos. "¿ Ve usted aquellos hombres que descargan carbón? Yo también lo hice. Yo también descargué carbón de los barcos anclados en la Boca. Mis hombros saben cómo los encorva aquella faena prolongada bajo un sol calcinante. Eso era trabajar para poder trabajar más; me empleaba como descargador una semana para poder pintar la semana subsiguiente."
En la serie cementerio de barcos Quinquela aplicó colores desaturados, una paleta tonal baja y una figura humana ausente o en actitud pasiva o contemplativa como puede observarse en Restos de gloria, Ternura espiritual, Reencarnación y en Exclamación. No obstante, en Anunciación y en Los dos amigos se percibe un puerto activo en la representación imaginaria de altos edificios y chimeneas humeantes de la orilla opuesta. Creó e incorporó elementos nuevos a voluntad según sus necesidades artísticas. Afirmó "Lo subjetivo y lo objetivo se complementan en el acto de la creación." Es un aspecto diferente de Quinquela, artista enamorado del movimiento, que en esta serie transmite soledad, melancolía, serenidad y esperanza. Otro eje temático abordado por el artista fue el del fuego como protagonista con activa presencia del trabajo relacionado con el puerto. Quinquela recurrió a la transfiguración de la imagen en función del mensaje esencial del tema representado.

En Fundición de acero el foco de atención está puesto en el fuego en movimiento, con colores cálidos que utilizó para acentuar las zonas iluminadas rostros y contornos de los trabajadores, en violento contraste con los colores fríos que equilibran la obra. La composición es dinámica, está estructurada a partir del fuego que irradia múltiples direcciones expansivas. Manifestó una tendencia expresionista en los rostros deformados, facciones toscas y fauces abiertas de la figura humana transformada como resultado de un proceso voluntario. Además, incursionó en otros temas relacionados con imágenes en el cielo, barcos accidentados, escenas populares y creencias religiosas.