Educación

Aproximación a su estética

Reafirmación de su lenguaje pictórico

"Como me tomé al pie de la letra aquel concepto del maestro Lazzari sobre la libertad en el arte, me declaré enseguida artista libre y no volví más a la academia. " Un hecho fortuito ocurrido años después vinculó al artista con el pintor Pío Collivadino quien se desempeñaba como director de la Academia Nacional de Bellas Artes.
Esta presencia significó el inicio de una época de exposiciones nacionales e internacionales que acompañaron el proceso de reafirmación de su lenguaje artístico. A partir de ese momento, las obras adquirieron mayores dimensiones, la espátula reemplazó al pincel, cambió su firma Chinchella por Quinquela y la Boca, el riachuelo, sus barcos y la vida portuaria, cobraron mayor importancia. Me volví entonces hacia el puerto de la Boca.
"Allí todo me era más fácil, la atmósfera y las cosas estaban en mi retina desde hacía años, no había objeto que no me fuera familiar, sabía cómo se movía cada músculo del cuerpo al cargar o al descargar; las cosas me salían solas porque conocía sus estructuras." Los barcos, la vuelta de Rocha y el Riachuelo se convirtieron desde entonces en motivos principales de sus pinturas.